La activista opositora Stella Chinchilla Mora denunció públicamente que está «harta del acoso chavismo» y planteó que las redes sociales en Costa Rica deberían ser reguladas ante lo que considera un ambiente de violencia y hostigamiento.
La declaración la hizo a través de su perfil de Facebook, donde escribió un mensaje que rápidamente generó numerosas reacciones entre usuarios de distintas posiciones políticas.
«Estoy harta del acoso chavismo, ya ni entre nuestros espacios podemos estar tranquilos. Algo tiene que cambiar ante tanta violencia. Alguien tiene que regular las redes sociales, no puede ser tanta violencia»
La publicación desató un intenso debate en la plataforma. Mientras algunos usuarios respaldaron su posición, otros le reprocharon que ahora denuncie ser víctima de acoso cuando, según señalaron, ella misma ha mantenido un discurso de fuerte confrontación contra el oficialismo y sus simpatizantes.
Varios comentarios afirmaron que está recibiendo «una cucharada de su propia medicina», al recordar que frecuentemente lanza duras críticas contra quienes no comparten sus posiciones políticas.
Cuestionamientos a la propuesta de regular redes sociales
La propuesta de Stella Chinchilla Mora de regular las plataformas digitales también fue objeto de críticas. Varios usuarios consideraron que resulta contradictorio que una persona que afirma defender la democracia y la libertad de expresión plantee ahora una mayor regulación de las redes sociales.
Los cuestionamientos se centraron en la aparente tensión entre su discurso a favor de las libertades y la solicitud de intervención estatal sobre los espacios digitales, motivada por las críticas que recibe.
Antecedentes del caso que la hizo conocida
Stella Chinchilla Mora se hizo conocida a principios de 2026, luego de que la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) presentara una denuncia ante el Ministerio Público por un supuesto plan para asesinar al entonces presidente Rodrigo Chaves Robles.
Según la denuncia, las autoridades investigaban una aparente conversación de WhatsApp en la que presuntamente se discutía la posibilidad de contratar a un francotirador para atentar contra el mandatario. En el expediente también figuraban otras personas que, de acuerdo con la denuncia, habrían participado en esas conversaciones.
Tras hacerse público el caso, la Fiscalía abrió una investigación para esclarecer los hechos. Stella Chinchilla Mora rechazó categóricamente los señalamientos y aseguró que se trataba de un «montaje» con motivaciones políticas.
La activista negó haber participado en cualquier supuesto plan para atentar contra la vida del entonces presidente. Desde entonces, ha mantenido una activa presencia en redes sociales como una de las voces opositoras más visibles al oficialismo.
Su más reciente publicación sobre el acoso y la regulación de redes sociales se suma a una serie de pronunciamientos que han generado tanto respaldo como rechazo en el debate público costarricense.









