La presidenta de la Asociación Nacional de Educadores (ANDE), Gilda Montero Sánchez, manifestó su rechazo a la directriz emitida por el Ministerio de Educación Pública (MEP) que prohíbe la expresión de posiciones políticas en los centros educativos.
Según expuso la organización, la medida representa un hecho “sin precedentes” que podría afectar derechos fundamentales en el ámbito educativo.
“Los jerarcas del Ministerio de Educación Pública, en un acto sin precedentes en nuestro país, han emitido una circular que pretende coartar la libertad educativa bajo el supuesto de promover la neutralidad política e ideológica”, señaló Montero.
ANDE expresó preocupación tanto por sus afiliados como por la sociedad en general, al considerar que las disposiciones podrían resultar intimidatorias para el personal docente.
La organización indicó que la libertad ideológica y la libertad de expresión son pilares de la democracia, y que deben promoverse dentro del proceso educativo.
Asimismo, recordó que la libertad de enseñanza está reconocida en el orden constitucional costarricense y forma parte de una educación “libre, democrática y de formación humana”, por lo que, a su criterio, no debería limitarse mediante prohibiciones que califican como injustificadas.
Montero también cuestionó la forma en que se plantea la directriz, señalando que genera desconfianza hacia el gremio docente.
“Estas disposiciones se convierten en un instrumento más para desprestigiar la labor docente (…) y reflejan desconfianza hacia quienes ejercen una loable función educativa”, afirmó.
Finalmente, ANDE lamentó que la medida no haya sido discutida previamente con las organizaciones que representan al sector educativo, y reiteró su preocupación por el impacto que podría tener en el ejercicio de la docencia en el país.





