Un dron ruso impactó la sede central del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en pleno centro de Kiev, dejando al menos siete personas heridas. El ataque ocurrió el viernes 4 de septiembre de 2026 en la calle Volodymyrska, frente a la Catedral de Santa Sofía, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky confirmó el hecho y reveló un detalle que eleva la gravedad del incidente: el dron apuntaba directamente a la oficina del jefe interino del SBU, Oleksandr Poklad.
«El dron apuntaba directamente a la oficina del jefe del Servicio de Seguridad en ese edificio»
Oleksandr Poklad no se encontraba en el lugar al momento del impacto y no sufrió heridas, según confirmó el propio SBU. El presidente ucraniano afirmó que habló con él tras el ataque.
Volodymyr Zelensky instruyó a Oleksandr Poklad a preparar una respuesta contundente contra Rusia. La orden presidencial fue explícita en cuanto al alcance de la represalia.
«Le ordené a Poklad que entregue una respuesta adecuada, tangible y, cuando sea posible, simétrica a los rusos una vez que todo esté listo»
El ataque se produjo durante el día, algo poco habitual en los bombardeos rusos sobre la capital ucraniana. Equipos de emergencia acudieron al lugar para controlar un incendio que generó columnas de humo negro visibles desde varios puntos de la ciudad.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, reportó que al menos siete personas resultaron heridas y fueron hospitalizadas. Algunas fuentes iniciales mencionaron hasta doce lesionados, aunque la cifra se consolidó en torno a siete.
Primer ataque directo a la sede central del SBU
Este es el primer ataque directo conocido contra la sede central del SBU en Kiev en los cuatro años y medio de guerra. El edificio está ubicado en una zona de alto valor histórico y simbólico para Ucrania.
El SBU es considerado un organismo clave para las operaciones ucranianas de largo alcance contra objetivos rusos. Su sede central no había sido alcanzada de manera directa hasta ahora.
La comunicación oficial del SBU confirmó que el objetivo principal del ataque era el despacho de Oleksandr Poklad. El organismo advirtió que «los rusos recibirán una respuesta dolorosa».
Escalada en medio de esfuerzos diplomáticos
El ataque ocurrió en el noveno o décimo día consecutivo de bombardeos aéreos rusos sobre Kiev, principalmente con drones. La ofensiva sostenida ha puesto presión sobre las defensas aéreas ucranianas.
El ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, calificó el ataque como una «gran escalada» en un momento en que se desarrollan esfuerzos diplomáticos renovados. Enviados estadounidenses como Steve Witkoff y Jared Kushner han estado involucrados en gestiones de paz.
Los daños colaterales incluyeron un café y una panadería cercanos al edificio del SBU. También se reportaron posibles afectaciones en el complejo de la Catedral de Santa Sofía.
El incendio fue controlado por los servicios de emergencia y no se reportaron víctimas mortales. La pared externa del edificio del SBU sufrió daños visibles.
Volodymyr Zelensky publicó un mensaje en sus redes sociales confirmando la magnitud del incidente. «Desafortunadamente, un dron ruso golpeó el edificio central del Servicio de Seguridad de Ucrania en la calle Volodymyrska en Kiev, frente a la Catedral de Santa Sofía. Todos los servicios de emergencia están en el lugar», escribió.
La respuesta ucraniana se mantiene en preparación bajo las órdenes directas del presidente. El ataque al corazón del aparato de seguridad ucraniano marca un nuevo umbral en la guerra.









