El grupo Ansarullah, conocido como los hutíes, lanzó una ofensiva terrestre coordinada contra posiciones de las fuerzas gubernamentales yemeníes en los distritos occidentales de Taiz y el sur de Hodeidah durante la madrugada del jueves 3 de septiembre de 2026.
La operación incluyó el lanzamiento de entre 12 y 14 misiles balísticos, además de ataques con drones y fuego de artillería, según reportes de fuentes gubernamentales citadas por agencias internacionales.
Los frentes principales se concentraron en los distritos de Maqbanah, Al-Kadaha y Jabal Habashi, donde las fuerzas gubernamentales repelieron los ataques iniciales y lanzaron contraofensivas para recuperar posiciones.
«Casi 50 miembros de la milicia hutí murieron o resultaron heridos… los combates estallaron después de que la milicia hutí lanzara un ataque de madrugada en los frentes de Maqbanah y al-Kadhah», reportó la agencia estatal Saba.
El objetivo de la ofensiva, según fuentes gubernamentales, era avanzar hacia la carretera que conecta Taiz con Mokha y acercarse a las áreas costeras del Mar Rojo y el estrecho de Bab al-Mandab.
La carretera Taiz-Mokha tiene importancia logística para el suministro hacia la costa del Mar Rojo, lo que la convierte en un punto estratégico en el conflicto.
Contraataques gubernamentales y recuperación de posiciones
Las fuerzas gubernamentales yemeníes respondieron con contraataques en varios frentes durante el viernes 4 de septiembre.
Las tropas gubernamentales recuperaron una posición en una colina de Jabal Habashi, según confirmaron fuentes militares citadas por Arab News.
Además, las fuerzas gubernamentales derribaron al menos tres drones hutíes en la zona de Jabal Habashi y lograron impactar vehículos militares del grupo Ansarullah.
Se enviaron refuerzos a los frentes activos para contener el avance de los combatientes hutíes, que intentaron infiltrarse en varias posiciones.
Desplazamientos de civiles en Hodeidah
Los bombardeos y combates provocaron una nueva ola de desplazamientos en los distritos de Hays, al-Jarahi y Jabal Ras, ubicados en la gobernación de Hodeidah.
Alrededor de 57 familias, aproximadamente 400 personas, abandonaron sus hogares debido a los enfrentamientos, según datos de agencias humanitarias.
En Taiz occidental, cientos de familias también se vieron obligadas a desplazarse, incluyendo personas que ya habían sido desplazadas anteriormente y vivían en campamentos como el de al-Rahabah en Jabal Habashi.
«Los combates estallaron de repente por la noche»
La mayor escalada desde la tregua de 2022
Esta ofensiva fue descrita como la más grande desde el acuerdo de tregua alcanzado en abril de 2022 entre las partes en conflicto.
La escalada coincide con ataques previos de los hutíes contra la ciudad de Mokha y otros frentes registrados desde agosto de 2026.
Taiz y Hodeidah han sido zonas de enfrentamientos recurrentes desde el inicio de la guerra civil yemení en 2014, con frentes estáticos o de baja intensidad tras la tregua de 2022.
Los combates continuaron durante el 4 de septiembre con intercambios de fuego, derribo de drones y nuevos desplazamientos de civiles en las áreas afectadas.









