Los ataques con misiles y drones lanzados por Irán contra la base naval estadounidense en Bahréin dañaron instalaciones clave de la Quinta Flota y alteraron por completo la cadena de suministro de la Armada de Estados Unidos en el Oriente Medio.
Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero de 2026, los buques de abastecimiento estadounidenses ya no pueden operar con normalidad desde los puertos regionales cercanos.
Ahora deben recorrer aproximadamente 3.540 kilómetros hasta Diego García, territorio británico en el océano Índico, o 5.950 kilómetros hasta Singapur para reabastecer a la flota.
La base Naval Support Activity Bahrain, sede de la Quinta Flota en Manama, recibió impactos que dañaron edificios de comando, almacenes y tanques de agua, según análisis de imágenes satelitales.
Las estimaciones de reparación de partes de la base ascienden a unos 200 millones de dólares.
Flota estadounidense opera con reabastecimientos cada cinco días
La fuerza naval desplegada en la región incluye aproximadamente 20 buques y 20.000 efectivos, entre portaaviones, destructores y navíos anfibios.
Esa flota requiere reabastecimientos en alta mar cada cinco o seis días, con millones de galones de combustible y cientos de miles de raciones alimentarias por semana.
El alcance de los misiles y drones iraníes convirtió a los puertos regionales cercanos en puntos de alto riesgo o directamente inaccesibles para los navíos de suministro.
La base de Bahréin, única instalación naval estadounidense en el Oriente Medio, fue atacada de forma repetida entre febrero y junio de 2026.
Respuesta de Estados Unidos ante ataques iraníes
El 5 de septiembre de 2026, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que un portaaviones y un destructor evadieron con éxito múltiples ataques con misiles balísticos iraníes.
En respuesta, las fuerzas estadounidenses atacaron tres petroleros iraníes identificados como M/T Downy, M/T Stark 1 y M/T Kylo.
«Que el mensaje al CGRI sea claro: si disparan contra dos de nuestros barcos, impondremos un costo económico aún mayor: eliminar tres de los suyos»
El conflicto comenzó con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra el programa nuclear iraní, a los que Irán respondió con miles de misiles y drones contra bases estadounidenses y aliadas en el Golfo.
Pese a los daños y los ajustes logísticos, no se reporta una interrupción total del abastecimiento naval estadounidense.
La operación continúa con rutas más largas, mayores costos y riesgos incrementados para la flota desplegada en la zona.









