El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Qaribabadi, advirtió que el estrecho de Ormuz no se reabrirá de inmediato y que su apertura total depende del cumplimiento de condiciones impuestas por Teherán.
Qaribabadi declaró este miércoles que el plan por fases acordado con Omán no implica una apertura inmediata de la vía marítima, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
«Este acuerdo no implica la apertura inmediata del estrecho de Ormuz a partir de mañana»
El funcionario insistió en que la reapertura está supeditada «al cumplimiento de las condiciones definitivas impuestas por Irán» y que, de lo contrario, la vía navegable «permanecerá cerrada».
Condiciones para la reapertura del estrecho
Qaribabadi detalló que las condiciones incluyen «el levantamiento total del bloqueo económico, el fin definitivo de la guerra en todos los frentes, incluido Líbano, y la determinación del estado del bloqueo sobre Yemen».
El viceministro reiteró que la ruta sur, utilizada por Estados Unidos, permanecerá cerrada y que solo se permitirá el tránsito de buques comerciales conforme al memorando vigente.
Irán asegura ser el único país con conocimiento exacto de la ubicación de las minas sembradas en la zona, lo que le da control absoluto sobre cualquier operación de desminado.
Antecedentes del conflicto
El estrecho de Ormuz fue cerrado por Irán en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel iniciados a finales de febrero de 2026, seguidos de un bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes.
En abril de 2026, el viceministro de Defensa Reza Talaei-Nik ya había señalado que el tránsito de buques comerciales se permitiría «tras el fin de la guerra», siempre que se respetaran protocolos que no comprometieran la seguridad de Irán.
En junio de 2026, un memorando de entendimiento mediado por Pakistán previó la reapertura temporal del estrecho sin peajes por 60 días y el levantamiento del bloqueo naval en 30 días, pero las hostilidades se reanudaron en julio.
El tráfico comercial por la vía marítima sigue muy por debajo de los niveles previos al conflicto, con unos 35 buques diarios en junio frente a los aproximadamente 120 que transitaban antes de la guerra.
«La reapertura depende del cese del conflicto en todos los frentes, del levantamiento del bloqueo y de encontrar una solución a la situación en Yemen»








