El director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, advirtió que la institución no podrá comprar chalecos antibalas durante 2027, como consecuencia del recorte presupuestario de más de ₡8.600 millones contemplado en el proyecto de presupuesto enviado por el Ministerio de Hacienda al Congreso.
La limitación se extiende también a la adquisición de municiones, repuestos de vehículos e implementos para laboratorios forenses y medicina legal.
Soto explicó que los chalecos antibalas son equipos que se vencen cada año y requieren reemplazo constante. La imposibilidad de renovarlos compromete directamente la seguridad del personal investigador.
«La afectación es importante, significativa, y va a entrar en todas las investigaciones, especialmente las que son más complejas»
El jerarca detalló que el recorte golpeará partidas específicas vinculadas a insumos operativos básicos. Entre ellas mencionó la compra de munición, que calificó como un consumible de reposición permanente.
Impacto en pruebas forenses y autopsias
Michael Soto señaló que los laboratorios de ciencias forenses y medicina legal también sufrirán las consecuencias del ajuste presupuestario. La falta de implementos podría afectar servicios esenciales para la aplicación de justicia.
Entre los servicios en riesgo, el director interino citó la realización de autopsias y las pruebas de ADN para identificar cuerpos. También mencionó la trazabilidad de evidencias como áreas que podrían verse comprometidas.
«La compra de todos los implementos que requieren laboratorios de ciencias forenses y medicina legal puede afectar el servicio de la aplicación de la justicia»
El proyecto de presupuesto 2027 fue remitido por el Ministerio de Hacienda a la Asamblea Legislativa la semana pasada. El recorte al OIJ forma parte del ajuste fiscal que el Gobierno plantea para el próximo año.
Michael Soto insistió en que la restricción de recursos tendrá un alcance transversal sobre las investigaciones judiciales en curso y futuras.









