Una explosión e incendio en el Complejo Químico de Gas de Amur (AGCC), en la región de Amur, Rusia, dejó al menos 7 muertos y 9 desaparecidos, todos ellos trabajadores de contratistas.
El siniestro ocurrió el 25 de agosto en una sección auxiliar de la unidad de pirólisis, cerca de la localidad de Svobodny, a unos 15 kilómetros al oeste.
Según el comunicado oficial de la empresa AGCC, difundido el 26 de agosto, 6 de los fallecidos eran ciudadanos chinos y uno era ruso. Cuatro cuerpos de nacionales chinos fueron recuperados durante las operaciones de búsqueda y rescate.
El fuego fue extinguido el 26 de agosto, y los especialistas completan la quema controlada de gases residuales. No se detectaron excedencias de sustancias monitoreadas en el sitio ni amenaza para las poblaciones cercanas.
El complejo, que aún no opera, se preparaba para iniciar producción. El equipo principal no resultó dañado, según reportes de la empresa.
Balance de víctimas y atención médica
Un total de 152 personas recibieron atención médica tras el incidente, de las cuales 36 fueron hospitalizadas con lesiones de distinta gravedad. Un avión de emergencias trasladó a algunos heridos a otros hospitales de la región.
La empresa AGCC confirmó que nueve ciudadanos chinos, empleados de un contratista, permanecen desaparecidos. Las labores de búsqueda continúan en la zona del siniestro.
El Consulado General de China en Khabarovsk informó que un grupo de trabajo sigue de cerca los acontecimientos y brindará «la mayor asistencia posible» a los nacionales chinos afectados.
Investigación en curso
El Comité de Investigación de Rusia abrió una causa para determinar las causas del incendio, que investiga como una posible violación de las normas de seguridad industrial en instalaciones de producción peligrosa.
Las autoridades no han mencionado sabotaje ni terrorismo como hipótesis del siniestro. La cifra inicial de fallecidos, reportada el 25 de agosto, era de una o tres personas, pero se actualizó a siete tras la recuperación de los cuerpos.
El AGCC es un proyecto conjunto entre la rusa Sibur (60%) y la china Sinopec (40%), valorado en unos 10.000 millones de dólares. Está diseñado para producir anualmente 2,3 millones de toneladas de polietileno y 400.000 toneladas de polipropileno, orientadas principalmente a mercados asiáticos.
El complejo, ubicado cerca de la frontera con China, se encuentra en fase de construcción y pruebas de puesta en marcha, con inicio de producción previsto para finales de 2026 o 2027. Rusia emplea frecuentemente mano de obra extranjera, incluida la china, en grandes proyectos industriales.








