La presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez, enfrenta cuestionamientos por la demora en acatar un fallo de la Sala Constitucional relacionado con las permutas de dos diputadas.
La legisladora tardó un mes en ejecutar la sentencia y aún no somete a votación la nómina de magistrados suplentes de la Sala Constitucional, pese a la orden judicial.
El caso se enmarca en la disputa entre el Poder Legislativo, controlado por el oficialismo, y la Sala Constitucional por la designación de suplentes.
Cinco abogados consultados explicaron los mecanismos disponibles para exigir el cumplimiento de sentencias constitucionales y las posibles consecuencias para funcionarios que las desacaten.
Demora en acatar el fallo sobre permutas
La sentencia de la Sala Constitucional ordenaba resolver la situación de las permutas de dos diputadas, un tema que quedó pendiente tras el cambio de fracciones.
Jiménez, diputada por Cartago de la fracción Pueblo Soberano, fue señalada por no ejecutar el voto requerido tras el pronunciamiento judicial.
La demora de un mes generó críticas de sectores que consideran que la presidenta legislativa debió actuar con mayor celeridad.
Además de las permutas, la Sala Constitucional ordenó que la Asamblea Legislativa vote la designación de magistrados suplentes.
Jiménez continúa sin someter a votación la nómina, lo que mantiene en vilo la conformación del tribunal constitucional.
Los abogados consultados señalaron que existen mecanismos legales para exigir el cumplimiento de las sentencias, como el recurso de ejecución de sentencia.
También advirtieron sobre posibles consecuencias para los funcionarios que desacaten los fallos, incluyendo sanciones disciplinarias.
El caso refleja la tensión entre el Poder Legislativo y la Sala Constitucional por la designación de suplentes.
La presidenta legislativa ha sido cuestionada por no avanzar en el tema, mientras el tribunal mantiene su exigencia de cumplimiento.
La situación sigue en desarrollo, con la Asamblea Legislativa sin votar la nómina y la Sala Constitucional a la espera de que se ejecute su fallo.








