Durante el gobierno del expresidente Rodrigo Chaves Robles, Costa Rica mantuvo una relación cercana con Estados Unidos, una línea que se reafirma en la actual administración de Laura Fernández Delgado. Incluso, el presidente estadounidense Donald Trump envió recientemente un regalo a la mandataria costarricense, en un gesto que refuerza ese vínculo bilateral.
En ese contexto, el expresidente Óscar Arias Sánchez lanzó fuertes críticas al rumbo de la política exterior del país, asegurando que Costa Rica “se vendió” a Estados Unidos debido al poder que tiene ese país de retirar visas a figuras políticas y públicas.
Las declaraciones fueron brindadas en una entrevista con el medio La Reacción, realizada en su casa de habitación, donde Arias cuestionó lo que considera una relación desigual y condicionada por decisiones unilaterales de Washington.
El exmandatario también señaló que ha sido un error estratégico alinearse con una potencia en detrimento de otra, haciendo referencia a la relación con China y Estados Unidos. En esa línea, mencionó como ejemplo al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien —según Arias— ha logrado mantener vínculos con ambas potencias. Incluso citó el caso del estadio nacional salvadoreño construido con apoyo chino, como muestra de que es posible sostener relaciones beneficiosas sin exclusividad geopolítica.
Arias advirtió que la política exterior costarricense debería priorizar el equilibrio y la autonomía, en lugar de depender de decisiones como la revocatoria de visas, que en los últimos años ha afectado a diversas figuras nacionales.
Entre ellas se encuentran el propio Óscar Arias Sánchez; su hermano, el ex presidente de la Asamblea Legislativa Rodrigo Arias Sánchez; la exdiputada Johana Obando Bonilla; el magistrado Fernando Cruz Castro; así como directivos del medio La Nación.





