El secretario general del Partido Liberación Nacional (PLN), Miguel Guillén, afirmó que los exabruptos de la presidenta Laura Fernández Delgado y del ministro de la Presidencia y Hacienda, Rodrigo Chaves Robles, dañan el pacto de confianza que sostiene la convivencia democrática.
«Ni cada control constitucional es una conspiración ni cada límite al poder es un golpe de Estado», sentenció Guillén en una declaración pública difundida este viernes.
Lea también: Acontecer Matutino — Viernes, 24 de julio de 2026
El dirigente opositor señaló que lo que se daña con esas expresiones no es la oposición ni el gobierno de turno, sino la legitimidad de las instituciones que protegen a todos los ciudadanos.
«Las palabras de un gobernante tienen consecuencias», advirtió Guillén.
Guillén defiende los controles constitucionales
El secretario general del PLN insistió en que vaciar de contenido un concepto tan grave como el de golpe de Estado para descalificar los controles constitucionales debilita la democracia.
«Cuando se vacía de contenido un concepto tan grave como el de golpe de Estado para descalificar los controles constitucionales, se debilita la legitimidad de las instituciones», afirmó.
Guillén recordó que la tradición socialdemócrata costarricense establece que ningún gobierno está por encima de la Constitución.
«La fortaleza de una democracia no se mide por la ausencia de controles, sino por la capacidad de respetarlos, incluso cuando resultan incómodos», enfatizó el dirigente.
Antecedentes de las críticas al Gobierno
Las declaraciones de Guillén se producen en un contexto de tensiones entre el Ejecutivo y los órganos de control, según han señalado diversas voces políticas en las últimas semanas.
La presidenta Laura Fernández Delgado y el ministro Rodrigo Chaves Robles han cuestionado en varias ocasiones las resoluciones de la Sala Constitucional y de la Contraloría General de la República.
El PLN, principal partido de oposición con 17 diputados en la Asamblea Legislativa, ha rechazado esos señalamientos y defiende la autonomía de los órganos de control.
Guillén concluyó su declaración subrayando que los controles protegen incluso a quienes hoy ejercen el poder.
«Se daña el pacto de confianza que sostiene la convivencia democrática», sentenció el secretario general del PLN.





