El expresidente Luis Guillermo Solís Rivera calificó como una «destitución fulminante» el despido del canciller Manuel Tovar Rivera, decisión que según advirtió golpea directamente la imagen del país en el escenario internacional.
La presidenta Laura Fernández Delgado removió a Manuel Tovar Rivera de su cargo el martes 22 de septiembre, tras una sesión de la coalición Escudo de las Américas convocada por el secretario de Estado de Estados Unidos con la presencia del presidente Donald Trump.
Casa Presidencial informó mediante un comunicado que Manuel Tovar Rivera gestionó el asunto «de manera inadecuada», al asistir a la reunión de alto nivel sin informar previamente a la mandataria.
Luis Guillermo Solís Rivera reconoció que la presidenta tiene plena autoridad para remover ministros en materia de política exterior. Sin embargo, cuestionó el momento en que se ejecutó la destitución.
«En el contexto actual y especialmente por estar realizándose en la Asamblea General de Naciones Unidas, es una decisión que luce imprudente y que debió haberse tramitado de manera menos abrupta»
Luis Guillermo Solís advierte daño a la reputación internacional
El expresidente sostuvo que la forma en que se concretó la salida del canciller tendrá consecuencias para la percepción que otros países tienen de Costa Rica.
«Aquí lo que ha habido es una destitución fulminante que afecta la imagen y la reputación de Costa Rica como actor internacional»
La remoción de Manuel Tovar Rivera se produjo en medio de la Asamblea General de las Naciones Unidas, un foro donde la presencia diplomática costarricense resulta clave para las relaciones bilaterales y multilaterales del país.
El exmandatario insistió en que la decisión, aunque legal, debió manejarse con mayor prudencia dado el contexto diplomático en el que ocurrió.










