La Comisión Europea excluyó a Brasil de la lista de países autorizados a exportar productos de origen animal al bloque comunitario, una decisión que entró en vigor el 3 de septiembre de 2026 y que afecta principalmente a la carne bovina, de aves, equina, acuicultura, miel y tripas.
La medida quedó formalizada en el Reglamento de Ejecución (UE) 2026/1189, publicado el 5 de junio de 2026 en el Diario Oficial de la Unión Europea.
El motivo central fue la falta de garantías suficientes sobre el cumplimiento de las normas europeas relativas al uso de antimicrobianos en la producción animal.
La normativa europea prohíbe la importación de productos de animales que hayan recibido antimicrobianos para promover el crecimiento o aumentar el rendimiento, así como aquellos reservados para el tratamiento de infecciones específicas en humanos.
Según el recital 17 del reglamento, la Comisión Europea no recibió información que garantizara que Brasil aplicó las medidas necesarias para asegurar el cumplimiento de estas exigencias hasta la fecha límite del 3 de septiembre de 2026.
Impacto económico de la suspensión para Brasil
En 2025, la Unión Europea importó 368.100 toneladas de productos brasileños del sector por un valor de US$ 1,8 mil millones.
La carne bovina representó US$ 1,048 mil millones con 128.000 toneladas, mientras que el pollo alcanzó US$ 762 millones con 230.000 toneladas.
La Unión Europea era el segundo mercado en valor para las carnes brasileñas, lo que convierte esta suspensión en un golpe significativo para el sector exportador del país sudamericano.
Brasil fue el único país retirado de la lista por este motivo en la actualización de 2026. Otros países del Mercosur, como Argentina, Paraguay y Uruguay, permanecieron autorizados.
Respuesta del gobierno brasileño y del sector productivo
El Ministerio de Agricultura de Brasil (MAPA) homologó el 29 de mayo de 2026 la Portaria SDA/MAPA nº 1.635, que establece el Protocolo Privado de Exportación de Bovinos Libres de Antimicrobianos.
Este protocolo, propuesto por la Asociación Brasileña de Criadores de Angus (ABCAR), incluye sistemas de rastreabilidad, planes de manejo y auditorías para segregar la producción conforme a los requisitos europeos.
El gobierno brasileño señaló que la adecuación a las exigencias de la Unión Europea depende en gran medida del sector productivo privado mediante sistemas de control y segregación.
La decisión fue anunciada inicialmente el 12 de mayo de 2026 por el Comité Permanente de Plantas, Animales, Alimentos y Piensos (SCoPAFF) y formalizada en junio del mismo año.
Plazos estimados para una posible reversión
La Unión Europea realizó auditorías en Brasil para evaluar el cumplimiento de los requisitos sanitarios.
Para aves y miel, se espera una posible reversión en noviembre de 2026 tras una auditoría programada.
Para la carne bovina, el plazo estimado es más largo y podría extenderse hasta 2028 en algunos reportes, debido al ciclo de vida de los animales.
Los envíos certificados antes del 3 de septiembre de 2026 no serán rechazados por falta de la nueva declaración de conformidad.
La normativa europea forma parte de la estrategia “One Health” y busca combatir la resistencia antimicrobiana, clasificada como una de las principales amenazas a la salud humana.








