Bombarderos rusos Su-34 atacaron la región de Odesa con bombas aéreas guiadas por primera vez desde el inicio de la invasión a gran escala, según confirmaron autoridades ucranianas.
El gobernador de la región de Odesa, Oleh Kiper, describió el ataque como una nueva amenaza para la zona costera del sur de Ucrania.
«Rusia usó por primera vez bombas guiadas aéreas contra infraestructura civil en nuestra región. Esto representa una nueva amenaza seria para Odesa»
El primer incidente documentado ocurrió el 24 de octubre de 2025, cuando fuerzas rusas lanzaron tres bombas guiadas de largo alcance desde una aeronave Su-34 contra infraestructura civil en la región.
El Comando Aéreo Sur de Ucrania informó que la defensa aérea interceptó dos de los tres proyectiles. La tercera bomba cayó en una zona abierta sin causar daños reportados.
Segundo ataque con bombas UMPK contra un puente en Zatoka
El 14 de diciembre de 2025, bombarderos Su-34 rusos ejecutaron otro ataque con bombas aéreas equipadas con módulo universal de planeamiento y corrección, conocido como UMPK.
El objetivo principal fue un puente ferroviario y carretero en la localidad de Zatoka, ubicada en la región de Odesa. La operación incluyó cobertura de cazas y drones Geran.
Fuentes rusas describieron esta acción como el primer uso de municiones UMPK contra la región de Odesa desde el comienzo de la operación militar especial.
El portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana, Yurii Ihnat, confirmó que las bombas guiadas lanzadas desde Su-34 tenían características similares a misiles de crucero.
«Las bombas guiadas con motor a reacción lanzadas desde Su-34 tienen un alcance de hasta 150 kilómetros»
Evolución táctica rusa en el sur de Ucrania
El uso de bombarderos Su-34 con kits de planeo UMPK representa una evolución en la estrategia militar rusa para atacar objetivos de precisión a larga distancia.
Esta táctica permite a las aeronaves rusas lanzar municiones sin ingresar al alcance efectivo de las defensas aéreas ucranianas cercanas a la línea del frente.
Versiones actualizadas de estas bombas, algunas con propulsión a reacción, fueron reportadas alcanzando objetivos más distantes a partir del otoño de 2025.
Los ataques aéreos combinados contra Odesa continuaron durante 2026, frecuentemente dirigidos contra infraestructura energética y portuaria.
El Ministerio de Defensa ruso no ha emitido confirmación oficial sobre los ataques específicos con Su-34 y bombas UMPK en la región de Odesa.








