Cuatro países de la Unión Europea presionan a Bruselas para retomar el debate sobre el uso de los activos rusos congelados, valorados en unos 210.000 millones de euros, como fuente de financiamiento para Ucrania.
Los ministros de Exteriores de Países Bajos, Polonia, España y Suecia enviaron una carta el 27 de agosto de 2026 a la alta representante de la UE, Kaja Kallas, y a la ministra irlandesa Helen McEntee, cuya presidencia rotatoria del Consejo asumió recientemente.
La misiva solicita que la Comisión Europea explore «nuevas opciones» para utilizar los activos inmovilizados del Banco Central de Rusia, con un reparto de riesgos equitativo entre todos los Estados miembros.
La iniciativa revive una propuesta que fracasó en diciembre de 2025 por la oposición de Bélgica y otros países, que expresaron reservas sobre los riesgos legales y financieros de una medida de ese tipo.
Presión diplomática para financiar a Ucrania
En diciembre de 2025, los líderes de la UE acordaron un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania, financiado con deuda comunitaria respaldada por el presupuesto del bloque, para cubrir las necesidades de 2026 y 2027.
Sin embargo, la carta de los cuatro países señala que ese préstamo «no bastará» para cubrir las necesidades de Ucrania, que enfrenta un déficit de defensa estimado en unos 23.000 millones de euros.
La ministra de Exteriores de Suecia, Maria Malmer Stenergard, declaró que «ahora es el momento de iniciar una nueva discusión sobre cómo podemos hacer un mayor uso de los activos congelados de Rusia en beneficio de Ucrania y del nuestro».
Stenergard calificó la medida como «la forma justa e inteligente de garantizar que Ucrania pueda defenderse, y toda Europa».
Activos inmovilizados desde 2022
Los activos del Banco Central de Rusia permanecen inmovilizados en la UE desde febrero de 2022, como parte de las sanciones impuestas por la agresión rusa contra Ucrania.
La mayor parte de esos fondos, aproximadamente 210.000 millones de euros, se encuentra depositada en la entidad belga Euroclear, lo que ha generado preocupaciones en Bélgica por posibles demandas rusas y la falta de garantías solidarias del bloque.
La UE ya canaliza los rendimientos extraordinarios de estos activos hacia Ucrania, con un total acumulado de unos 8.000 millones de euros hasta la fecha.
En agosto de 2026, el bloque recibió un quinto tramo de 1.400 millones de euros, que se destina en un 95% al mecanismo de cooperación de préstamos y en un 5% al Fondo Europeo de Apoyo a la Paz.
Préstamo de 90.000 millones y reservas legales
El préstamo de 90.000 millones de euros, cuyos desembolsos comenzaron en 2026, cubre aproximadamente dos tercios de las necesidades estimadas de Ucrania para el periodo 2026-2027.
La UE reservó el derecho de utilizar los activos rusos para reembolsar ese préstamo si Rusia no paga reparaciones, y los fondos permanecerán inmovilizados de forma indefinida, según la decisión adoptada en diciembre de 2025 mediante el Artículo 122 del Tratado de Funcionamiento de la UE.
La carta de los cuatro países será discutida en la reunión informal de ministros de Exteriores de la UE, programada para el 1 y 2 de septiembre de 2026 en Irlanda.
Ucrania ha urgido repetidamente a la UE a utilizar los activos congelados, mientras que el presidente Volodimir Zelensky mencionó un agujero de financiación de 23.000 millones de euros en defensa.








