El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, advirtió este lunes 7 de septiembre que cualquier presencia militar de Corea del Sur en el estrecho de Ormuz tendría graves consecuencias.
La advertencia se difundió mediante un mensaje en coreano publicado en la red social X, dirigido directamente al gobierno de Seúl.
«La presencia militar o la participación en operaciones de otro país en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz no puede sino considerarse un apoyo directo a la parte responsable de la agresión, y tendrá graves consecuencias»
El funcionario iraní recordó que ambos países mantienen relaciones diplomáticas desde hace más de 64 años y urgió a Seúl a resistir las presiones de Washington.
«Ningún Estado que se precie de su soberanía y responsabilidad debe ceder ante la presión y las amenazas de Estados Unidos»
Corea del Sur evalúa opciones de contribución militar
La advertencia iraní llegó después de que el gobierno surcoreano confirmara el viernes 4 de septiembre que estudia posibles contribuciones para garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz.
Un funcionario de la presidencia surcoreana, citado por la agencia Yonhap, señaló que la decisión aún está en curso y que cualquier aporte militar no comprometería la capacidad defensiva del país en la península coreana.
Entre las opciones bajo revisión figuran activos no combatientes, según reportes de medios locales como SBS y JTBC.
El Ministerio de Exteriores de Corea del Sur respondió a la advertencia iraní con un comunicado en el que afirmó mantener comunicación estrecha con la comunidad internacional.
«Mantiene una estrecha comunicación con la comunidad internacional, incluidos los países pertinentes, con el fin de lograr la pronta restauración de la paz y la estabilidad en Oriente Medio y garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz de todos los buques, incluidos los nuestros»
Presiones de Donald Trump y escalada en el golfo Pérsico
El tema se desarrolla en medio de una escalada de hostilidades entre Estados Unidos e Irán desde finales de febrero de 2026.
El presidente estadounidense Donald Trump ha presionado a Seúl para que contribuya a los esfuerzos de seguridad en la zona, donde Irán ha restringido en gran medida el tráfico marítimo.
El estrecho de Ormuz es una vía estratégica por la que transita una parte significativa del petróleo y gas natural licuado mundial, y Corea del Sur depende en gran medida de importaciones energéticas de Oriente Medio.
Cualquier despliegue militar surcoreano requeriría aprobación parlamentaria según la legislación local, un proceso que aún no se ha iniciado formalmente.









