Soldados rusos armados con fusiles acompañan urnas portátiles en la región ucraniana de Donetsk, donde la votación anticipada para las elecciones a la Duma Estatal rusa comenzó el 14 de septiembre de 2026.
Videos difundidos por medios independientes muestran comisiones electorales rusas visitando hogares y zonas rurales con presencia de personal militar y policial armado, sin observadores independientes acreditados.
Rusia organiza los comicios parlamentarios del 18 al 20 de septiembre de 2026 e incluye por primera vez distritos electorales en partes de las regiones ucranianas de Donetsk, Luhansk, Zaporizhzhia y Kherson bajo su control militar, además de Crimea y Sebastopol.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania declaró el proceso ilegal y sin consecuencias jurídicas. La Rada Suprema adoptó una resolución el 17 de septiembre instando a la comunidad internacional a no reconocer los resultados ni enviar observadores.
El Código Penal ucraniano contempla penas de hasta 10 años de prisión para residentes que participen en estos comicios, según el artículo 111-1.
OSCE condena votación en territorios ocupados
La Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos de la OSCE (ODIHR) y la Asamblea Parlamentaria de la OSCE condenaron la organización de la votación en territorios ocupados.
Ambos organismos afirmaron que los resultados «no tendrán validez alguna conforme al derecho internacional». Rusia no invitó observadores de la OSCE al proceso.
Freedom House documentó en informes de 2025 y 2026 que en elecciones rusas previas en estos territorios se utilizó personal militar para coercionar el voto mediante visitas domiciliarias y laborales.
Rusia justifica medidas por ley marcial
Moscú justificó las medidas especiales de votación móvil por razones de «ley marcial» y «seguridad» en los territorios ocupados.
Rusia anexó formalmente las cuatro regiones en 2022 tras referendos que Ucrania y la mayoría de la comunidad internacional rechazaron como ilegales mediante la Resolución ES-11/4 de la Asamblea General de la ONU.
Los partidos políticos ucranianos están prohibidos en estos territorios y solo participan candidatos afines a la ocupación, según los informes de Freedom House.
No existen datos independientes verificados de participación real ni resultados finales del proceso electoral en las zonas ocupadas.










