Fuerzas de Estados Unidos dispararon entre 60 y 70 interceptores Patriot en una sola noche para contrarrestar un ataque de unos 20 misiles balísticos iraníes contra una base aérea en Jordania, según un informe del Wall Street Journal basado en funcionarios estadounidenses y regionales.
El gasto de munición defensiva equivalió al consumo que las fuerzas estadounidenses registran durante una semana completa en otros momentos del conflicto con Irán.
Además de los Patriot, se lanzaron más de una docena de interceptores THAAD, de acuerdo con una de las fuentes citadas por el diario.
El ataque ocurrió en la noche del 8 al 9 de septiembre de 2026 y tuvo como objetivo la base aérea Muwaffaq Salti, también conocida como Al-Azraq, cerca de la localidad de Azraq.
Esa instalación jordana alberga activos y personal militar de Estados Unidos.
Daños en aeronaves estadounidenses sin bajas humanas
Las defensas no lograron impedir todos los impactos. Un avión de ataque A-10 Thunderbolt II sufrió daños severos en un ala.
Alrededor de ocho cazas F-15 presentaron daños leves que fueron reparados y las aeronaves volvieron al servicio, según reportes de CBS News y otras fuentes con conocimiento directo de los hechos.
No se registraron bajas entre el personal estadounidense desplegado en la base.
Las Fuerzas Armadas de Jordania confirmaron oficialmente que sus sistemas de defensa aérea enfrentaron los 20 misiles balísticos lanzados desde Irán.
Según el comunicado jordano, 18 proyectiles fueron destruidos y los dos restantes cayeron en áreas despobladas, sin causar víctimas ni daños en territorio jordano.
La Guardia Revolucionaria iraní reivindica el ataque
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) reivindicó el lanzamiento como represalia por operaciones de Estados Unidos contra petroleros iraníes.
El ataque forma parte de una escalada prolongada entre Washington y Teherán durante 2026, con intercambios de misiles balísticos contra bases estadounidenses en la región.
Irán ha adaptado sus tácticas con ojivas que se separan en múltiples proyectiles y trayectorias maniobrables para complicar las defensas antimisiles.
Hasta mediados de julio de 2026, Estados Unidos había disparado aproximadamente 1.700 interceptores Patriot y más de 200 THAAD en el conflicto, según datos del Wall Street Journal.
El Pentágono rechazó las versiones sobre un agotamiento de municiones y afirmó que los inventarios son suficientes.
La producción de misiles Patriot alcanzó un récord de 620 unidades en 2025, con una meta cercana a los 2.000 anuales, según Lockheed Martin.
El inspector general del Departamento de Defensa mencionó «déficits estratégicos de inventario» y cuellos de botella en la base industrial de defensa.









