Arabia Saudita solicitó apoyo de defensa aérea a Francia, Reino Unido, Pakistán y Egipto ante la disminución de sus reservas de interceptores de misiles, según dos funcionarios regionales citados por Associated Press.
La petición se produce en medio de la escalada de ataques con drones y misiles lanzados por los hutíes desde Yemen contra infraestructura saudí.
El acercamiento a estos países se originó porque Estados Unidos, principal aliado y proveedor de armas del reino, también enfrenta una reducción de sus propios inventarios tras seis meses de conflicto con Irán, indicó uno de los funcionarios.
Arabia Saudita opera sistemas Patriot, incluidos misiles PAC-3 MSE, y baterías THAAD. En febrero de 2026, Washington aprobó la posible venta de 730 misiles PAC-3 MSE por aproximadamente 9.000 millones de dólares.
Derribo de dron cerca de La Meca
El 15 de septiembre, las defensas saudíes interceptaron y destruyeron un dron hutí al sur de La Meca, según el portavoz de la coalición liderada por Riad, el general de brigada Turki al-Maliki.
El incidente fue calificado por el reino como un segundo intento de atacar la ciudad santa, tras uno ocurrido en 2017. Los hutíes negaron que La Meca fuera el objetivo.
«La seguridad de las Dos Mezquitas Sagradas y de los peregrinos es una línea roja»
Un oleoducto saudí clave permanece cerrado desde hace semanas tras un ataque atribuido a milicias respaldadas por Irán en Irak.
Respuesta de los aliados contactados
Funcionarios británicos confirmaron una «estrecha asociación de defensa» con Arabia Saudita, pero no verificaron solicitudes de asistencia militar ni presencia de tropas británicas en el terreno.
Turquía y Pakistán declararon a Associated Press que no han recibido peticiones saudíes de apoyo militar en respuesta a la escalada con los hutíes.
Uno de los funcionarios regionales señaló que Arabia Saudita intenta reunir a sus aliados en torno a una respuesta colectiva contra los hutíes, aunque la vía diplomática tiene prioridad por ahora.
Omán y Egipto lideran los esfuerzos para reducir las tensiones en Yemen, según la misma fuente.
La producción global de interceptores Patriot, estimada entre 600 y 620 unidades anuales por Lockheed Martin en 2025, genera presiones sobre los inventarios de los países que dependen de estos sistemas.










