El movimiento Ansarullah, conocido como los hutíes, reivindicó el lanzamiento de decenas de misiles balísticos y drones contra la base aérea Rey Khalid en Khamis Mushait, al sur de Arabia Saudita, el pasado 14 de septiembre.
El portavoz militar del grupo, Yahya Saree, afirmó que la operación alcanzó hangares de aviones, sistemas de radar, pistas de aterrizaje y depósitos de municiones.
La acción fue presentada como represalia por más de 300 ataques aéreos sauditas recientes en territorio yemení, ejecutados con cazas F-15 y Typhoon.
La coalición liderada por Arabia Saudita confirmó que los proyectiles impactaron zonas civiles en Khamis Mushait, Abha y Taif.
El portavoz de la coalición, el mayor general Turki al-Malki, detalló que el ataque dejó 13 civiles heridos con lesiones de leves a moderadas.
Además, siete viviendas y dos vehículos resultaron dañados por los impactos.
«El lunes 14 de septiembre de 2026, la milicia lanzó ataques contra objetivos civiles en las ciudades de Khamis Mushait, Abha y Taif con varios misiles balísticos y drones, lo que provocó heridas de leves a moderadas a 13 civiles y daños a siete casas y dos vehículos»
La Defensa Civil Saudita emitió alertas de emergencia en varias ciudades de la costa oeste, incluidas Jazan, Yeda y Yanbu, durante la noche del ataque.
Algunas de esas alertas fueron canceladas horas después, según reportes locales.
Escalada del conflicto en Yemen desde julio de 2026
El episodio se enmarca en una nueva fase de hostilidades que estalló en julio de 2026, tras el colapso de la tregua vigente desde 2022.
El movimiento Ansarullah, respaldado por Irán, avanzó en la costa oeste yemení y tomó el control del puerto de Mokha y de islas estratégicas como Perim.
El grupo también impuso un bloqueo marítimo a embarcaciones sauditas en el mar Rojo, lo que intensificó la presión sobre Riad.
La coalición saudita condenó el ataque del 14 de septiembre y prometió una respuesta contundente.
«Responderemos de manera responsable y firme para proteger la soberanía del Reino»
El organismo también anunció que tomará «todas las medidas operativas necesarias para disuadir este enfoque hostil y extremista».
No se reportaron daños en instalaciones petroleras de Aramco en este ataque específico, a diferencia de episodios anteriores.
El 8 de septiembre, un ataque similar había dejado 73 heridos en la misma región, lo que evidencia la intensidad creciente de la ofensiva hutí.









