El jefe de fracción de Pueblo Soberano, Nogui Acosta, celebró la aprobación en primer debate de la reforma a la ley de radio y televisión. El diputado aseguró que la iniciativa hace justicia a los costarricenses tras 70 años de vigencia de la norma anterior.
Acosta señaló que las frecuencias de radio y televisión pertenecen a todos los costarricenses, pero algunos concesionarios pagaban una miseria por su uso. La reforma autoriza el cobro de un canon y devuelve la propiedad del espectro radioeléctrico al Estado.
«Después de 70 años hoy le hacemos justicia a los costarricenses. La frecuencia es de radio y de televisión, no pertenece a todos, pero algunos pagaban una miseria por el uso de estas frecuencias»
El legislador explicó que el proyecto no solo constituye el valor de las frecuencias, sino que también protege a los pequeños empresarios que brindan información a la población. La iniciativa contempla beneficios para emisoras religiosas, culturales y aquellas ubicadas en zonas rurales.
Acosta destacó que las pequeñas radiodifusoras no están haciendo negocio con la frecuencia, por lo que la reforma les brinda un respaldo. El diputado también mencionó a las estaciones de televisión dentro de los alcances de la nueva normativa.
Protección a pequeñas emisoras y medios locales
El jefe de fracción oficialista subrayó que la reforma hace justicia con las pequeñas radiodifusoras y con las emisoras religiosas y culturales. Según Acosta, estos medios cumplen una función social en sus comunidades y no obtienen grandes ganancias económicas.
El diputado insistió en que el proyecto protege a los pequeños empresarios que hoy llevan información a los costarricenses. La iniciativa busca equilibrar la situación entre los grandes concesionarios y los medios comunitarios.
«Hacemos justicia con las pequeñas radiodifusoras, con las emisoras religiosas, las culturales, las que están en zonas rurales y que no están haciendo clavo de oro con la frecuencia»
La reforma a la ley de radio y televisión fue aprobada en primer debate y ahora deberá enfrentar una segunda votación en el plenario legislativo. El proyecto establece el cobro de un canon por el uso de las frecuencias, un mecanismo que no existía en la legislación anterior.
Acosta concluyó que la iniciativa constituye el valor real de las frecuencias y garantiza que el espectro radioeléctrico siga siendo propiedad de los costarricenses. La discusión en segundo debate definirá el futuro de la normativa.








