La fracción del Partido Liberación Nacional (PLN) rechazó de manera categórica las declaraciones de Casa Presidencial que califican como un «golpe de Estado» el ejercicio constitucional de la Sala Constitucional.
El jefe de fracción, Álvaro Ramírez, señaló que esa acusación es falsa y representa una agresión directa a la estabilidad democrática del país.
Ramírez recordó que el bloque parlamentario de Gobierno fue el que impidió reiteradamente el nombramiento de las magistraturas suplentes, lo que calificó como una contradicción en el discurso oficialista.
«Esa captura del Poder Judicial, ese intento por cerrar la Sala Constitucional, es un atentado contra los derechos de los ciudadanos y una afectación directa al acceso a la justicia constitucional», afirmó Álvaro Ramírez.
Para la fracción verdiblanca, es inadmisible que se intente polarizar al país por el simple hecho de no compartir las decisiones del Poder Ejecutivo.
La democracia se basa en el respeto a las reglas del juego y no en la intimidación institucional, sostuvo el legislador.
Defensa de la Sala Constitucional
Álvaro Ramírez insistió en que hacer cumplir la Constitución jamás puede ser considerado un golpe de Estado.
«En una democracia, hacer cumplir la Constitución jamás puede ser considerado un golpe de Estado; es justamente lo que evita que ocurra uno», sentenció el legislador.
La fracción del PLN hizo un llamado al respeto y a resolver las diferencias con argumentos legales.
El partido advirtió que los discursos incendiarios buscan erosionar la paz social y la institucionalidad que ha caracterizado a Costa Rica por décadas.





