En medio de la acelerada transformación del sistema financiero, el Banco Popular y de Desarrollo Comunal aprovechó la conmemoración de su 57 aniversario para enviar un mensaje claro: crecer sí, pero con impacto social.
Desde el Auditorio Nacional del Museo de los Niños, la entidad presentó su más reciente reporte de sostenibilidad, en un evento que reunió a autoridades, clientes y representantes del sector público y privado. Más que una rendición de cuentas, la actividad funcionó como vitrina de resultados y también como declaración de rumbo institucional.
Las cifras expuestas reflejan una entidad robusta. Solo en el último año, el conglomerado generó más de ₡473 mil millones en valor económico, con una fuerte reinyección de recursos a la economía nacional mediante empleo, compras y programas sociales.
Pero el énfasis no estuvo únicamente en el tamaño de los números. La entidad destacó un dato que busca diferenciarla dentro del sistema bancario: más de ₡71.000 millones colocados en banca social, la cifra más alta en su historia, orientada principalmente a sectores con menor acceso al crédito tradicional.
Ese componente social no es menor. Por ley, el Banco Popular destina una cuarta parte de sus utilidades a programas sociales, una característica que lo ha posicionado históricamente como una banca con vocación distinta frente a otros actores del mercado.
Modernización sin perder identidad
El evento también sirvió para evidenciar el proceso de modernización que atraviesa la institución. Digitalización de servicios, fortalecimiento de canales electrónicos y mejora en la experiencia del usuario forman parte de una estrategia que apunta a competir en un entorno financiero cada vez más tecnológico.
Aun así, el discurso institucional insistió en no perder el enfoque original. La gerente general corporativa, Gina Carvajal, resumió esa visión: avanzar en innovación sin desprenderse del objetivo de generar bienestar y oportunidades.
Señales políticas y cierre cultural
La actividad incluyó un mensaje del ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, quien abordó el papel de la banca en el contexto económico actual y la necesidad de fortalecer la sostenibilidad fiscal del país.
El evento cerró con una presentación artística del músico Sebastián Guillén, que aportó un tono cultural a una jornada marcada principalmente por indicadores financieros y mensajes institucionales.
En un escenario donde la banca compite por eficiencia y digitalización, el Banco Popular intenta sostener una narrativa propia: modernizarse sin dejar de ser un actor social. El reto, hacia adelante, será demostrar que ambos objetivos pueden convivir en un mismo modelo.





