El primer ministro británico, Andy Burnham, autorizó este lunes que la empresa de defensa MBDA comparta información clasificada sobre los componentes británicos del misil de crucero SCALP, con el objetivo de que Ucrania y Francia establezcan líneas de ensamblaje local en territorio ucraniano.
El anuncio se realizó durante la primera visita oficial al exterior de Burnham, quien llegó a Kiev el 24 de agosto para conmemorar el 35.º aniversario de la independencia de Ucrania.
«El Gobierno ha acordado que la empresa de defensa MBDA puede liberar información clasificada sobre los componentes británicos del misil de largo alcance SCALP, mientras Ucrania y Francia buscan establecer líneas de ensamblaje local en Ucrania»
La decisión responde a una solicitud directa del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien pidió acceso a la tecnología británica para que Ucrania desarrolle esta capacidad de forma independiente.
Alianza franco-británica para la producción local
El SCALP es la versión francesa del misil Storm Shadow, desarrollado con tecnología compartida entre ambos países. Empresas de defensa británicas y francesas trabajarán directamente con Ucrania en el proyecto.
Burnham confirmó la aprobación del pedido de Zelenski y señaló que las compañías de ambos países colaborarán en el establecimiento de las líneas de montaje.
«En el 35.º aniversario de la independencia de Ucrania, el pueblo ucraniano no debe tener dudas: el Reino Unido está detrás de ustedes hoy y durante el tiempo que sea necesario»
Antecedentes del apoyo militar británico
El Reino Unido fue el primer país en suministrar misiles de largo alcance a Ucrania en 2023, cuando entregó los primeros Storm Shadow. Desde entonces, Londres ha mantenido un papel activo en el apoyo militar a Kiev.
La nueva medida complementa el Proyecto Brakestop, una iniciativa británica para desarrollar capacidades de ataque de largo alcance de bajo costo para Ucrania.
En junio de 2026, el entonces ministro de Defensa ucraniano, Myjailo Fedorov, había indicado que Kiev negociaba con Francia la obtención de una licencia para fabricar misiles SCALP.
Reacción de Rusia
El Gobierno ruso condenó la decisión británica y la describió como «leña al fuego» en el conflicto. Las autoridades de Moscú no han ofrecido detalles sobre posibles represalias.
Hasta el momento no se han confirmado oficialmente los plazos exactos para el inicio de la producción, las cantidades de misiles ni la ubicación específica de las líneas de ensamblaje en Ucrania.







