El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, anunció su renuncia al cargo este lunes, tras dos años de un mandato marcado por escándalos y una profunda crisis interna en el Partido Laborista.
Starmer presentó su dimisión ante el rey Carlos III en la mañana del lunes, luego de que el exprecandidato a la alcaldía de Mánchester, Andy Burnham, obtuviera una victoria arrolladora en una elección parcial para ingresar al Parlamento como nuevo diputado por Makerfield.
Burnham es señalado como el principal candidato a suceder a Starmer al frente del Gobierno, tras recibir un amplio respaldo interno dentro del partido. Su asunción podría concretarse en septiembre próximo.
En un discurso pronunciado en la residencia oficial de Downing Street, Starmer repasó los logros de su gestión antes de anunciar su salida.
«Miren lo que hemos logrado en solo dos años: una economía más fuerte, que crece más rápido que nuestros pares, salarios que suben rápidamente con la inflación cada mes desde que llegamos al poder. Inversiones aseguradas, infraestructura en construcción. El fin de la austeridad, con la caída más rápida en las listas de espera del NHS en 17 años», afirmó Keir Starmer, primer ministro saliente del Reino Unido.
Sin embargo, Starmer reconoció que la pregunta que hoy se hace su partido no es quién estaba mejor preparado para transformar al laborismo, sino quién puede liderarlo hacia las próximas elecciones generales.
«La pregunta que mi partido se hace ahora es si yo soy el mejor preparado para llevarnos a la próxima elección general. He escuchado la respuesta de mi bancada parlamentaria y la acepto con buena voluntad», sentenció Starmer.
El primer ministro saliente aseguró que cada decisión que tomó estuvo orientada a poner al país en primer lugar, y que por ello renunciaba como líder del Partido Laborista.
Starmer confirmó que las nominaciones para elegir a un nuevo primer ministro se abrirán el 9 de julio y cerrarán antes del receso de verano, con el objetivo de que haya un nuevo líder antes de que el Parlamento regrese en septiembre. Él permanecerá en el cargo hasta que concluya el proceso de sucesión.
«Haré todo lo posible para garantizar una transición ordenada del poder. También le daré a mi sucesor mi apoyo total e inequívoco, sabiendo que heredará un Reino Unido mucho más fuerte y justo que el que yo heredé hace dos años», afirmó Starmer.
Escándalos que marcaron la gestión de Keir Starmer
La renuncia de Starmer pone fin a un período turbulento para su Gobierno, que enfrentó una serie de escándalos desde que asumió el poder en julio de 2024.
Uno de los casos más polémicos fue el nombramiento de Peter Mandelson como embajador ante Estados Unidos. Starmer fue acusado de impulsar ese nombramiento pese a que Mandelson no aprobó las evaluaciones de seguridad obligatorias y luego mintió al Parlamento al respecto.
Mandelson, quien es investigado por la policía por sus vínculos con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, fue destituido y posteriormente renunció a la Cámara de los Lores tras revelarse sus conexiones con Epstein.
La administración de Starmer también sufrió un duro golpe con la renuncia de la viceprimera ministra, Angela Rayner, en septiembre de 2025, envuelta en un escándalo fiscal. Eso provocó una importante reorganización del gabinete.
El ascenso de Andy Burnham como posible sucesor
La presión sobre Starmer se intensificó en los últimos meses, pero el detonante final fue la contundente victoria de Andy Burnham en la elección parcial de Makerfield, donde obtuvo más del 50% de los votos.
Burnham, exprecandidato a la alcaldía de Mánchester, es visto dentro del laborismo como la figura capaz de renovar la imagen del partido y recuperar la confianza del electorado de cara a los próximos comicios generales.
Starmer, de 62 años, exabogado de derechos humanos y exdirector de la Fiscalía Pública, asumió el liderazgo del Partido Laborista en 2020 tras la derrota del partido bajo el mando de Jeremy Corbyn. Su victoria electoral en julio de 2024 puso fin a 14 años de gobierno conservador.
Con la renuncia de Starmer, el Reino Unido suma seis dimisiones de primeros ministros en los últimos diez años, tras las salidas de Rishi Sunak, Liz Truss, Boris Johnson, Theresa May y David Cameron.




