El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, general Ali Abdollahi, advirtió este 19 de agosto que cualquier país que preste asistencia o facilidades al ejército estadounidense será considerado parte de las operaciones militares contra su nación.
«Cualquier asistencia o facilitación prestada al ejército agresor de los Estados Unidos equivale a una participación en las operaciones militares estadounidenses»
La advertencia se produce días después de que Emiratos Árabes Unidos anunciara la suspensión de transacciones comerciales con Irán, en un contexto de creciente presencia de aeronaves militares estadounidenses en bases de la región.
Abdollahi señaló que «es improbable que un volumen similar de aeronaves militares, en particular aviones cisterna, esté en bases regionales sin el conocimiento de los países anfitriones».
«Nada queda oculto a nuestros ojos»
Advertencia a países ribereños del Golfo Pérsico
El general también se dirigió directamente a las naciones del Golfo que han manifestado públicamente su intención de no permitir el uso de su territorio contra Irán.
«Los países ribereños del Golfo Pérsico que han emitido declaraciones afirmando que no permitirán que EE.UU. utilice su territorio contra Irán deben saber que estamos plenamente al tanto de la situación»
Las declaraciones reflejan la tensión acumulada en la región tras meses de ataques recíprocos entre Irán, Estados Unidos e Israel, que han incluido objetivos militares, infraestructura energética y, en algunos casos, instalaciones civiles como plantas desalinizadoras.
Antecedentes del conflicto y posibles represalias
Fuentes iraníes citadas por Reuters y Financial Times han señalado que Teherán evalúa ampliar sus objetivos a bases estadounidenses en Europa, incluidas instalaciones en Bulgaria y Chipre, así como cables submarinos en el estrecho de Ormuz, si el conflicto se intensifica.
En meses anteriores, la Guardia Revolucionaria y el Comando Conjunto iraní ya habían amenazado con atacar infraestructura energética y civil regional si se atacan instalaciones iraníes de energía o agua.
Irán ha reiterado que sus ataques se dirigen a objetivos estadounidenses o israelíes en territorio de terceros países, no a los países anfitriones en sí, aunque advierte que facilitar tales operaciones convierte sus instalaciones en objetivos legítimos.
Países del Golfo han condenado previamente los ataques iraníes como violaciones a su soberanía, en un escenario donde la suspensión comercial de Emiratos Árabes Unidos marca un nuevo escalón en la presión regional contra Teherán.







