Miles de personas salieron a las calles de Liubliana este 9 de septiembre para rechazar la apertura de la primera embajada residente de Israel en Eslovenia, un acto que coincidió con la visita oficial del canciller israelí Gideon Saar.
La protesta, convocada bajo el lema «No a la embajada genocida», fue organizada por el grupo estudiantil Iskra y el Movimiento por los Derechos Palestinos.
Los organizadores estimaron una participación cercana a las 5.000 personas, mientras que reportes policiales situaron la cifra entre 1.700 y 2.000 asistentes.
La marcha partió alrededor de las 18:00 desde las inmediaciones de la sede diplomática, en la calle Dimičeva, y avanzó hacia el centro de la ciudad, frente al hotel Grand Plaza, donde se desarrolló parte de la ceremonia oficial.
Exigencias de los manifestantes en Liubliana
Los manifestantes demandaron el cierre inmediato de la embajada y el fin de toda cooperación diplomática, económica y educativa con Israel.
También propusieron renombrar la calle Dimičeva como «Palestinska ulica», en solidaridad con el pueblo palestino.
Durante la protesta se escucharon consignas contra la OTAN y exigencias para que Eslovenia abandone la alianza militar.
Entre los asistentes destacaron el primer presidente de Eslovenia, Milan Kučan, y la exministra de Justicia Andreja Katič.
Inauguración oficial y cooperación bilateral
La apertura de la embajada se concretó con la presencia del canciller israelí Gideon Saar y su homólogo esloveno Tone Kajzer.
Ambos firmaron un programa de cooperación en educación, ciencia, cultura, juventud y deporte para el período 2026-2030.
Gideon Saar calificó la jornada como «histórica» para las relaciones entre ambos países.
La protesta se desarrolló de forma pacífica, aunque con una fuerte presencia policial que incluyó cierre de calles, barreras y unidades caninas.
Contexto político del acercamiento con Israel
El nuevo gobierno esloveno, encabezado por el primer ministro Janez Janša, revirtió medidas del anterior gabinete de Robert Golob, entre ellas el reconocimiento de Palestina y el embargo de armas contra Israel.
Una encuesta del diario Delo de junio de 2026 indicó que el 56% de los eslovenos se oponía a estrechar lazos con Israel, frente a un 14% que lo respaldaba.
La oposición, incluidos el Movimiento Libertad y el partido La Izquierda, presentó una propuesta de acusación constitucional contra Janez Janša por su política exterior hacia Israel.
Los organizadores de la protesta vincularon la apertura de la embajada con acusaciones de genocidio y apartheid en Gaza y los territorios ocupados.
El gobierno esloveno defendió el acercamiento como una decisión pragmática orientada a la cooperación bilateral.









