El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió que la situación en Cuba no experimentará mejoras mientras el régimen no impulse transformaciones profundas en materia política y económica.
Las declaraciones las formuló el 23 de septiembre de 2026 en Nueva York, en el marco de la 81ª Asamblea General de la ONU.
«La realidad de su situación es que las cosas no van a mejorar en Cuba sin que hagan cambios muy sustanciales»
El funcionario estadounidense sostuvo que la Revolución cubana acumula más de seis décadas de fracasos y que revertir ese panorama no será un proceso inmediato.
«No se revierten más de 60 años de mala gestión, corrupción e incompetencia en seis meses»
Rubio condicionó la disposición de Washington a colaborar en un eventual proceso de transición a que La Habana adopte un camino irreversible hacia la libertad política y económica.
«Cuba tiene una oportunidad dorada de colocarse en un camino irreversible hacia un futuro mejor, y estamos preparados para ser útiles en ese sentido si están abiertos a ello. Ese camino implica tanto libertad política como económica, sin duda alguna»
Interlocutores posibles y vetados en el régimen cubano
El secretario de Estado trazó una línea divisoria entre quienes podrían participar en un diálogo y aquellos con los que Washington descarta cualquier acercamiento.
«Hay algunas personas en ese régimen con las que nunca podremos trabajar porque tienen las manos manchadas de sangre, pero hay personas allí con las que creo que se puede trabajar, si están dispuestas a poner al país en un camino hacia la libertad política y económica»
Rubio reconoció que dentro del sistema cubano existe conciencia sobre el agotamiento del modelo revolucionario, aunque cuestionó la credibilidad de las reformas anunciadas recientemente por las autoridades de la isla.
Presión sostenida de la administración Trump
Las declaraciones de Marco Rubio se produjeron un día después de que el presidente Donald Trump calificara a Cuba como un Estado fallido durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU.
Donald Trump afirmó que la isla caerá bajo la mayor presión que haya enfrentado y anticipó que la libertad llegará a Cuba.
La administración estadounidense mantiene una campaña de sanciones económicas y un embargo energético vigente desde enero de 2026.
Washington ha ofrecido asistencia humanitaria directa al pueblo cubano, condicionada a que el régimen permita su distribución sin interferencias.
La política estadounidense codificada en la Ley Helms-Burton vincula el levantamiento del embargo a una transición democrática en la isla.
La delegación cubana abandonó la sala durante el discurso de Donald Trump en la ONU, en señal de rechazo a sus declaraciones.










