El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, siguió caminando sin detenerse cuando el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se aproximó a él en el plenario de la Asamblea General de la ONU.
El episodio ocurrió el 22 de septiembre de 2026 en Nueva York, tras los discursos de ambos mandatarios ante el pleno.
Las imágenes registradas por periodistas muestran a Marco Rubio acercarse al grupo brasileño, señalar en dirección a Lula da Silva y gesticular. El presidente brasileño miró brevemente hacia su dirección, pero continuó su camino sin saludarlo directamente.
Marco Rubio interactuó entonces con el canciller brasileño, Mauro Vieira, colocando la mano en su hombro mientras conversaban brevemente.
El secretario de Estado no estuvo presente durante el discurso de Lula da Silva. Ingresó al plenario después, junto a Melania Trump y Susie Wiles, antes de la intervención del presidente Donald Trump.
Discurso de Lula da Silva marcó la jornada
Lula da Silva fue el primer jefe de Estado en hablar ante la Asamblea General. En su intervención defendió la soberanía brasileña sin mencionar nominalmente a Estados Unidos ni a Donald Trump.
«Brasil no cabe en el quintal de nadie»
La delegación estadounidense presente en el plenario, que incluía a Howard Lutnick, Jamieson Greer y Scott Bessent, no aplaudió el discurso del presidente brasileño.
Tensiones bilaterales previas
El incidente se produjo en un contexto de fricciones entre ambos países. Marco Rubio anunció en julio de 2026 aranceles adicionales contra productos brasileños.
Un día antes del episodio en la ONU, Lula da Silva expresó en una entrevista con CNN Internacional su preocupación por una posible interferencia de Marco Rubio en las elecciones brasileñas de octubre de 2026.
El presidente brasileño citó la cercanía del secretario de Estado con la familia Bolsonaro y mencionó «sospechas» sin presentar evidencia concreta.
Fuentes del gobierno brasileño minimizaron el incidente y señalaron que los canales diplomáticos entre ambos países permanecen abiertos.
Lula da Silva y Donald Trump no se encontraron en los pasillos de la Asamblea General, a diferencia de lo ocurrido en 2025.










