Más de 400 personas fueron detenidas este sábado en Francia durante una jornada nacional de protestas contra el alto costo de la vida y en respaldo a las demandas estudiantiles por mejores condiciones educativas.
El Ministerio del Interior francés confirmó que la cifra de arrestos aumentó de forma progresiva a lo largo del día, desde los 272 reportados a media tarde hasta superar los 400 al cierre de la jornada.
Las movilizaciones reunieron a unas 550.000 personas en todo el país según el balance oficial, mientras que los organizadores elevaron la estimación a 800.000 manifestantes.
En París, la participación alcanzó las 110.000 personas, de acuerdo con las autoridades.
Asaltos a edificios públicos y enfrentamientos
La mayoría de las marchas transcurrieron sin incidentes mayores, pero en los márgenes se registraron ataques a edificios públicos y comerciales en varias ciudades.
En Lyon, la oficina de turismo fue incendiada y grupos de manifestantes impidieron el paso de los bomberos, según reportes de la prensa local.
En Marsella, desconocidos forzaron la entrada al ayuntamiento y causaron daños al mobiliario, mientras que una comisaría también resultó afectada.
En Limoges, la prefectura local confirmó una intrusión en el ayuntamiento y un incendio que afectó dos tercios de la fachada del edificio.
La policía empleó gases lacrimógenos y cañones de agua en la Plaza de la República de París y en otras localidades para dispersar a grupos enmascarados que lanzaban proyectiles, incluidos morteros pirotécnicos.
Reacción del gobierno francés
El presidente Emmanuel Macron condenó los hechos violentos y advirtió que habrá consecuencias legales para los responsables.
«No hay lugar para la violencia en nuestra República. Aquellos que han destrozado y atacado prefecturas y comercios y saqueado ayuntamientos serán procesados y castigados»
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, atribuyó los disturbios a grupos de extrema izquierda y a delincuentes oportunistas que se infiltraron en las marchas pacíficas.
El primer ministro Sébastien Lecornu afirmó que nadie impondrá su agenda mediante la violencia.
Origen de las movilizaciones
Las protestas de este sábado ampliaron el alcance de un movimiento estudiantil que comenzó a mediados de septiembre en liceos de las afueras de París.
Los estudiantes reclaman más profesores, aulas en mejores condiciones y horarios menos extensos.
La jornada incorporó a chalecos amarillos, sindicatos, funcionarios y agricultores, en una convergencia de demandas contra el costo de la vida.
«Estamos luchando porque el costo de la vida es demasiado duro, porque el precio del combustible es demasiado alto, porque los estudiantes de secundaria son atacados violentamente por protestar y pedir más profesores y condiciones decentes de aprendizaje»
El alcalde de Lyon, Grégory Doucet, condenó los daños a edificios públicos de su ciudad y calificó las escenas de violencia como inaceptables.








