El ministro de Educación de Francia, Édouard Geffray, confirmó que cerca de 400 liceos permanecen cerrados en todo el país debido a las protestas estudiantiles que exigen mejores condiciones de enseñanza.
El movimiento, que comenzó en la región de París la semana anterior, se extendió a ciudades como Dijon, Lyon, Estrasburgo, Lille, Marsella, Nantes, Burdeos, Rennes y Toulouse.
Los estudiantes bloquean accesos a los centros educativos y denuncian falta de profesores y sustitutos, aulas superpobladas con hasta 35 alumnos y jornadas excesivamente largas que se extienden desde las 8:00 hasta las 18:00 horas.
También reclaman por el deterioro de los edificios, el calor excesivo en las salas y la escasez de recursos educativos.
«Hay un poco más de 400 escuelas y otros establecimientos educativos que yo sepa que estarán cerrados»
El ministro de Justicia francés, Gérald Darmanin, informó que desde el inicio del movimiento se registraron casi 2.000 detenciones, de las cuales el 90% corresponden a menores de edad.
Darmanin también solicitó que los padres sean responsabilizados por los daños causados durante las manifestaciones.
Violencia y bloqueos en universidades francesas
Los incidentes violentos incluyeron incendios en escuelas de Nantes, Ruan y Le Havre, así como vehículos quemados en Estrasburgo.
En algunos casos, los manifestantes lanzaron fuegos artificiales y ácido clorhídrico contra la policía, según reportaron las autoridades francesas.
Más de 300 policías resultaron heridos en un solo día, mientras que decenas de alumnos y personal educativo también sufrieron lesiones, incluidos 40 directores de centros.
La Union Étudiante reportó que cerca de 30 campus universitarios fueron bloqueados el 1 de octubre, entre ellos los de París, Estrasburgo, Marsella, Lyon y Rennes.
El Ministerio del Interior francés contabilizó 1.027 liceos afectados ese mismo día, con 222 bloqueos activos y 1.949 detenciones en 24 horas.
Respuesta del Gobierno francés ante las demandas
Édouard Geffray reconoció que algunas demandas estudiantiles son legítimas, pero condenó los actos de violencia registrados durante las protestas.
El ministro afirmó que el movimiento fue «secuestrado por grupos marginales ultraviolentos», según declaraciones recogidas por medios internacionales.
Las protestas coinciden con una huelga nacional del sector público realizada el 29 de septiembre y ocurren meses antes de la elección presidencial francesa prevista para 2027.
El gobierno de Emmanuel Macron presentó un proyecto de presupuesto para 2027 con recortes de gastos y un aumento por debajo de la inflación para el sector educativo.
La Union Syndicale Lycéenne convocó una manifestación nacional para el 6 de octubre, mientras las autoridades locales emitieron órdenes de cierre y prohibiciones de protestas cerca de las escuelas afectadas.










