El canciller de Polonia, Radosław Sikorski, afirmó que Vladímir Putin ya comprende que su objetivo inicial de revertir el colapso de la Unión Soviética y devolver a Rusia el estatus de superpotencia mundial no es alcanzable.
La declaración se produjo durante una visita oficial a Kiev, en el marco de un panel sobre disuasión de Rusia.
Sikorski describió las ambiciones originales del líder ruso con una referencia directa a la conferencia que en 1945 repartió Europa entre las potencias vencedoras.
«Literalmente imaginaba que revertiría las consecuencias del colapso de la Unión Soviética y volvería a hacer de Rusia una superpotencia, parte de la tríada que rige el mundo —tal Yalta número dos. Creo que ya entiende que esto es inalcanzable»
El canciller polaco sostuvo además que Putin habría creído inicialmente en su propia propaganda y subestimado la resistencia ucraniana.
Entre los objetivos secundarios que Moscú tampoco logró, Sikorski mencionó la subordinación de Ucrania y el control de su política exterior.
Contexto de la visita a Kiev
La visita de Radosław Sikorski coincidió con gestiones de enviados estadounidenses en Moscú y Kiev para explorar negociaciones de paz.
También se produjo en medio de ataques rusos cerca de la frontera polaca y discusiones sobre apoyo militar a Ucrania.
El canciller polaco enfatizó la necesidad de mantener presión sobre Rusia, incluyendo ataques a refinerías, y vinculó la seguridad de Polonia con la de Ucrania.
La evaluación de Sikorski se enmarca en una línea consistente de su diplomacia: advertir que Putin busca revertir el orden posterior a 1989, pero que las realidades del campo de batalla han limitado sus opciones.
En 2025, Sikorski cofirmó una declaración conjunta de ministros de Europa del Este y Ucrania que advertía sobre las fantasías de Putin de una nueva Yalta.









