Un avión de transporte militar Boeing C-17A Globemaster III de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizó este lunes en el aeropuerto de Vnukovo, en Moscú, tras despegar de Riga, Letonia. El vuelo, identificado con el número de cola 07-7181 y el indicativo RCH4555, fue rastreado públicamente mediante el servicio Flightradar24.
La aeronave despegó de Riga aproximadamente a las 8:50 y tocó tierra en la capital rusa cerca de las 10:04, hora de Moscú. El avión había llegado a Riga el 23 de agosto procedente de la Base Conjunta Andrews, en Maryland, instalación asociada a transportes gubernamentales de alto nivel.
Ni las autoridades estadounidenses ni las rusas han divulgado oficialmente el propósito del vuelo ni los detalles sobre pasajeros o carga. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó no tener información sobre el aterrizaje y señaló que no había reuniones planificadas con representantes de la administración estadounidense en Moscú durante esa semana.
«No tenemos información al respecto»
Posible visita del director de la CIA
Medios estadounidenses, citando fuentes anónimas, indicaron que el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, viajó a bordo del avión para sostener reuniones en Moscú. De confirmarse, sería la primera visita conocida de Ratcliffe a Rusia en su cargo actual.
El gobierno de Estados Unidos y la CIA no han confirmado oficialmente la presencia de Ratcliffe en el vuelo ni los detalles de su agenda. La aeronave, según los registros de seguimiento, retornó posteriormente a Riga.
Un vuelo poco frecuente en el contexto actual
Este aterrizaje constituye el primer vuelo directo observado de una aeronave militar o gubernamental estadounidense hacia Rusia desde enero de 2026, cuando enviados como Steve Witkoff y Jared Kushner viajaron a ese país. El hecho ocurre en medio de negociaciones estancadas sobre Ucrania entre Washington y Moscú.
El C-17A Globemaster III es un avión de transporte pesado diseñado para movilizar tropas, equipos y carga a largas distancias. Vnukovo es utilizado periódicamente para vuelos diplomáticos y gubernamentales rusos.
Reportes iniciales especularon sobre posibles intercambios de prisioneros o contactos diplomáticos o de inteligencia, aunque ninguna de esas hipótesis ha sido confirmada por fuentes oficiales. Medios estadounidenses señalaron que Washington habría pedido a Ucrania suspender ataques contra Moscú y otras ciudades durante la visita.








