Saudi Aramco notificó a al menos dos refinerías europeas que no recibirán crudo saudí en octubre bajo contratos a plazo, según reportes de Bloomberg citados por Reuters.
La decisión responde a la interrupción del oleoducto Este-Oeste, conocido como Petroline, tras los ataques con drones registrados el 10 de septiembre de 2026.
Reuters indicó que no pudo verificar de forma independiente el reporte. Saudi Aramco no emitió un comunicado oficial ni respondió a solicitudes de comentarios.
El oleoducto, de aproximadamente 1.200 kilómetros, transporta crudo desde los campos del este de Arabia Saudita hasta el puerto de Yanbu, en el Mar Rojo.
La infraestructura fue cerrada preventivamente después de que drones dañaran al menos tres estaciones de bombeo, según imágenes satelitales y reportes de prensa.
Impacto en refinerías europeas y búsqueda de alternativas
Los países europeos de la OCDE importaron 577.000 barriles diarios de crudo saudí en junio de 2026, de acuerdo con datos de la Agencia Internacional de Energía.
La refinería polaca Orlen lanzó más de 10 licitaciones para adquirir crudo alternativo y compró grados del Mar del Norte ante la suspensión.
Bloomberg citó a una persona familiarizada con el asunto, quien señaló que la decisión aplica a todos los compradores europeos.
«Saudi Aramco told at least two oil refining customers in Europe that they will be allocated no crude next month under long-term agreements», reportó Bloomberg.
Reactivación del oleoducto y rutas alternativas
Aramco trabaja para reactivar parcialmente el Petroline en los próximos días y restablecer su capacidad plena en aproximadamente seis semanas.
Mientras tanto, la empresa aumentó las exportaciones desde terminales del Golfo Pérsico, principalmente Ras Tanura, con transferencias barco a barco cerca de Sohar, Omán.
Arabia Saudita atribuyó los ataques con drones a milicias iraquíes respaldadas por Irán. Irak condenó los hechos e inició investigaciones.
El oleoducto Este-Oeste representa una ruta estratégica que permite a Arabia Saudita exportar crudo evitando el Estrecho de Ormuz.
No hay datos confirmados sobre una reducción en la producción total saudí; la afectación se concentra en rutas de suministro específicas hacia Europa.










