El gobierno de Alemania atribuyó formalmente a Rusia la responsabilidad por el ataque con drones explosivos ocurrido el 4 de agosto de 2026 en el aeropuerto de Leipzig/Halle, en el este del país.
El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, anunció la conclusión oficial este 1 de septiembre tras semanas de investigación policial y análisis de inteligencia.
«Después de evaluar la tecnología utilizada y otras informaciones de inteligencia, el gobierno concluye que Rusia es responsable del ataque híbrido en Leipzig el 4 de agosto»
El ministro de Relaciones Exteriores, Johann Wadephul, afirmó que el incidente «se encaja en un patrón más amplio de operaciones híbridas rusas en Europa».
El episodio involucró un dron equipado con explosivos y detonador hallado en una zona restringida del aeropuerto, cerca de aeronaves de carga ucranianas Antonov An-124 utilizadas para logística militar y de la OTAN.
El dispositivo no llegó a explotar debido a una aparente falla en el detonador y fue desactivado por un robot de seguridad.
Medidas de represalia anunciadas por Berlín
Johann Wadephul detalló un paquete de seis medidas contra Moscú, coordinadas con el canciller Friedrich Merz.
La acción más contundente es el cierre del consulado general ruso en Bonn a partir del 18 de septiembre de 2026.
Además, el gobierno alemán rescindió el contrato de la «Casa Rusa» en Berlín, un centro cultural vinculado al Estado ruso.
El embajador ruso en Alemania, Serguei Nechayev, fue convocado por las autoridades germanas para recibir una protesta formal.
Berlín también anunció el refuerzo de controles de entrada para ciudadanos rusos y una mayor presión sobre la denominada «flota sombra» rusa.
En el ámbito europeo, Alemania propuso nuevas sanciones individuales en la Unión Europea contra actores híbridos vinculados a Moscú.
Detalles del incidente en Leipzig
El aeropuerto de Leipzig/Halle es un centro logístico clave para operaciones de carga, incluidas las de la empresa DHL y el transporte de material militar de la OTAN.
Según los informes, un segundo dron colisionó con una aeronave de carga, posiblemente de DHL, causando daños leves antes de aterrizar en Hannover.
Un tercer dron fue localizado días después en un campo cercano al aeropuerto, lo que amplió la investigación.
El gobierno alemán elevó el nivel de amenaza y señaló que el país es «objetivo diario de guerra híbrida» sin estar formalmente en guerra.
Reacción de Rusia y respaldo de aliados
Rusia negó cualquier participación en el ataque. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, Maria Zakharova, prometió «una respuesta a la altura» ante lo que calificó como acusaciones «anti-Rusia».
El presidente ruso, Vladimir Putin, describió las medidas alemanas como un «error grave».
Los aliados de Alemania respaldaron la postura de Berlín. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó que «las pruebas son claras».
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, expresaron solidaridad con Alemania y anunciaron su intención de aumentar la presión sobre Rusia.
El cierre del consulado en Bonn dejará a Rusia sin representación consular en el oeste de Alemania, un golpe diplomático significativo en la relación bilateral.








