La Vicerrectoría de Docencia de la Universidad Nacional (UNA) instruyó al personal académico a justificar las ausencias de estudiantes afectados por la emergencia climática que golpea varias regiones del país.
La medida responde a la Circular UNA-R-CIRC-061-2026, emitida por la Rectoría el 16 de agosto de 2026, y a la Alerta N.° 023-2026 de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE).
La institución pidió evitar que estas ausencias, debidamente comunicadas, representen perjuicios académicos, sanciones o afectaciones en la evaluación de quienes estudian en esa casa de enseñanza.
Según la información de la CNE, se mantienen condiciones meteorológicas inestables y situaciones de vulnerabilidad en la Zona Norte, Caribe Norte, Caribe Sur, cantón de Turrialba, Valle Central, Pacífico Central y Pacífico Sur.
Estas circunstancias pueden generar afectaciones en viviendas, interrupciones en servicios básicos, dificultades de comunicación y problemas de tránsito y acceso a la red vial.
Flexibilización académica ante la emergencia
La Vicerrectoría solicitó aplicar ajustes pedagógicos pertinentes y razonables, de acuerdo con las características de cada curso y actividad académica.
Entre las medidas sugeridas figuran la reprogramación de evaluaciones, exposiciones, prácticas o actividades obligatorias, así como la ampliación de plazos para la entrega de trabajos.
También se contempla la implementación de estrategias de recuperación o reposición, la flexibilización temporal de los mecanismos de participación y asistencia, y la facilitación de materiales, orientaciones y actividades alternativas cuando sea posible.
La institución recomendó el uso de medios virtuales o asincrónicos, siempre que las condiciones de conectividad y acceso de las personas lo permitan.
Comunicación empática con personas afectadas
La Vicerrectoría pidió mantener una comunicación empática y flexible con las personas afectadas, considerando que algunas podrían estar enfrentando pérdidas materiales, desplazamientos, interrupciones en sus actividades familiares o situaciones de estrés y afectación emocional.
Además, solicitó coordinar con las direcciones de las unidades académicas las medidas adicionales que resulten necesarias y mantenerse atentos a los comunicados oficiales de la Universidad Nacional y de las autoridades competentes.
«En situaciones de emergencia, la protección de la vida, la integridad y el bienestar de las personas debe prevalecer sobre cualquier obligación académica», señaló la Vicerrectoría de Docencia.
La Universidad Nacional reafirmó su compromiso con una educación humanista, solidaria e inclusiva, especialmente con quienes atraviesan circunstancias extraordinarias.
«Extendemos un mensaje de solidaridad y esperanza a las familias que sufren los embates del clima en estos momentos», concluyó la institución.





