El secretario general del Partido Liberación Nacional (PLN), Miguel Guillén, exigió a la presidenta Laura Fernández Delgado rectificar el rumbo y dar marcha atrás en lo que calificó como una deriva autoritaria.
Guillén también pidió corregir decisiones que consideró profundamente equivocadas, entre ellas el nombramiento de Mario Zamora como embajador de Costa Rica.
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«Zamora no debe asumir como embajador de Costa Rica», sentenció Miguel Guillén en un pronunciamiento público.
El dirigente opositor argumentó que la gestión de Mario Zamora al frente del Ministerio de Seguridad Pública estuvo marcada por uno de los períodos más críticos de deterioro de la seguridad ciudadana.
Cuestionamientos a la gestión de Mario Zamora en Seguridad
Miguel Guillén afirmó que durante la gestión de Mario Zamora en el gobierno de Rodrigo Chaves Robles, Costa Rica fue testigo de uno de los más profundos deterioros de la seguridad ciudadana jamás registrados.
«El narcotráfico amplió su influencia, la violencia criminal alcanzó niveles sin precedentes y hoy conocemos un informe de inteligencia que advierte sobre la presunta infiltración de decenas de oficiales por organizaciones delictivas», declaró el secretario general del PLN.
«Esa realidad exige explicaciones, no ascensos», enfatizó Miguel Guillén.
Llamado a la rendición de cuentas
El dirigente del PLN sostuvo que los cargos diplomáticos no pueden convertirse en refugio de las responsabilidades políticas.
«Antes de representar a Costa Rica ante el mundo, corresponde responderle a Costa Rica por los resultados de la gestión realizada», afirmó Miguel Guillén.
«Un embajador representa el prestigio de una nación. Y quien aspira a esa responsabilidad debe llegar con una gestión que inspire confianza, no con interrogantes que todavía reclaman respuestas», agregó.
«La confianza internacional se construye sobre la credibilidad nacional. Y ningún país fortalece su prestigio cuando premia con una embajada aquello que primero debe ser sometido al juicio riguroso de la rendición de cuentas», concluyó Miguel Guillén.





