La presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, invitó al papa León XIV a visitar Costa Rica durante una audiencia privada celebrada en el Vaticano, según consta en la carta fechada el 29 de octubre de 2026 en la Ciudad del Vaticano.
En la misiva, la mandataria expresó al Sumo Pontífice sus votos para que “Nuestro Señor y la Virgen Santísima lo bendigan con salud, sabiduría y fortaleza en su noble misión de guiar a la Iglesia universal”. Asimismo, señaló que se dirigía a Su Santidad como Presidenta de la República de Costa Rica y en nombre de “un pueblo de profundas raíces católicas, que guarda una entrañable devoción a la Virgen de los Ángeles, nuestra querida Negrita”.
La carta también menciona que la Constitución Política reconoce la religión católica, apostólica y romana como la del Estado costarricense, y afirma que Costa Rica es “el único estado confesional de América Latina”.

El encuentro permitió a la mandataria entregar al Sumo Pontífice una réplica de la Virgen de los Ángeles, patrona nacional.
Además, Laura Fernández Delgado obsequió al papa León XIV diferentes tipos de café producidos por agricultores costarricenses.
En el texto, la presidenta destacó que los costarricenses recibieron con alegría la elección del pontífice y que sus primeras palabras al mundo fueron un llamado a la paz. También recordó que el Papa conoce “de primera mano la realidad, la fe y las esperanzas de nuestros pueblos latinoamericanos, a los que sirvió durante tantos años en el Perú”.
La invitación formal quedó planteada en la carta, en la que la mandataria expresó: “en nombre del Pueblo y del Gobierno de Costa Rica, tengo el alto honor de extender a Su Santidad la más fraterna y respetuosa invitación para visitar nuestra patria, tierra bendecida por Dios donde imperan siempre el trabajo y la paz”.
Según el documento, la visita papal cobraría un significado histórico el próximo año, cuando se conmemora el ducentésimo tercer aniversario de la declaratoria de Nuestra Señora de los Ángeles como Patrona Nacional y el centésimo octogésimo aniversario de la consagración de la religión católica como fe oficial del Estado en la Constitución Política.
La presidenta indicó que su Gobierno tendrá “el mayor honor de recibirlo en las fechas que Su Santidad estime oportunas” y de coordinar, por medio de la Secretaría de Estado y la Nunciatura Apostólica, lo necesario para que la visita, tanto pastoral como oficial, sea memorable.
La reunión se desarrolló en el marco de las actividades oficiales de la jefa de Estado en Europa. No se precisó una fecha para una eventual visita papal.








