
La Federación Alianza Evangélica Costarricense (FAEC) exigió públicamente a la diputada Abril Gordienko que revele el nombre del pastor que, según sus declaraciones, le habría ofrecido 42.000 votos a cambio de $420 millones durante la pasada campaña electoral.
La organización consideró que una acusación de esa gravedad no puede quedar bajo la referencia genérica de «un pastor», pues abre la puerta a generalizaciones contra miles de líderes religiosos.
«No identificarlo abre la puerta a generalizaciones y pone injustamente bajo sospecha a miles de pastores que sirven con integridad en Costa Rica»
La federación solicitó a la legisladora que presente ante las autoridades competentes la denuncia y las pruebas correspondientes.
Posible delito contra la libre determinación del sufragio
Los hechos descritos por la diputada, de comprobarse, podrían constituir el delito contra la libre determinación del sufragio, contemplado en el artículo 279 del Código Electoral.
Esa norma establece una pena de dos a doce meses de prisión para quien, mediante dádivas o promesas de dádivas, intente inducir a una persona a adherirse a una candidatura, votar en determinado sentido o abstenerse de hacerlo.
La FAEC recordó que los cristianos evangélicos representan aproximadamente el 30% del electorado costarricense.
«Ningún pastor es dueño de esos votos. Cada cristiano decide en conciencia y ejerce individualmente su derecho al sufragio»
Carta formal a la diputada Gordienko
La federación anunció el envío de una carta formal a Abril Gordienko, quien públicamente se identifica como cristiana.
En el documento le solicitará que, en aras de la transparencia y del buen nombre de miles de pastores costarricenses, identifique a la persona señalada y proceda ante las autoridades correspondientes.
«Si existe una acusación, debe identificarse al responsable. Si existe un posible delito, debe denunciarse. Lo que no corresponde es dejar bajo sospecha a todo el pastorado costarricense»
La organización también advirtió que defenderá el buen nombre de los pastores frente a cualquier generalización o intento injustificado de desprestigio, al tiempo que consideró que cualquier persona que haya cometido un acto contrario a la ley debe responder individualmente por sus acciones.











