Costa Rica votó en contra de una propuesta presentada ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que buscaba impulsar un nuevo debate sobre el levantamiento del bloqueo económico y energético impuesto por Estados Unidos a Cuba desde 1962.
La iniciativa fue respaldada por 136 países, mientras que nueve naciones votaron en contra: Estados Unidos, Israel, Argentina, Costa Rica, Paraguay, República Checa, Marruecos, Macedonia del Norte y Ucrania.
La votación no implica un cambio inmediato en la política estadounidense hacia Cuba, debido a que las resoluciones de la Asamblea General de la ONU no son vinculantes y Estados Unidos no está obligado jurídicamente a acatarlas.
El voto costarricense representa un giro histórico en su posición dentro de Naciones Unidas. Durante casi tres décadas, Costa Rica había mantenido una postura favorable a las resoluciones que pedían el levantamiento del embargo.
En octubre de 2025, el país se abstuvo por primera vez en esta votación, rompiendo con la tradición de apoyar la posición cubana en la ONU.
El cambio ocurre en medio del deterioro de las relaciones diplomáticas entre Costa Rica y Cuba durante la administración del presidente Rodrigo Chaves Robles, exmandatario y actual ministro de Hacienda y de la Presidencia del gobierno de Laura Fernández.
En marzo de 2026, el Gobierno costarricense ordenó el cierre de la embajada en La Habana y solicitó la salida de los diplomáticos cubanos acreditados en San José, profundizando la ruptura entre ambos países.
Con la votación de este año, Costa Rica registra por primera vez un voto en contra de una resolución relacionada con el levantamiento del bloqueo estadounidense contra Cuba.





