El abogado Boris Molina advirtió que la práctica de contratar a terceros para elaborar tesis universitarias puede derivar en hasta seis delitos penales distintos en Costa Rica.
El jurista señaló que esta conducta, que antes se promovía mediante papelitos en la Universidad de Costa Rica, se ha multiplicado con las redes sociales.
«Hoy en día las redes sociales han proliferado ese tipo de gente que se promociona para hacer tesis, para hacer trabajos universitarios y para hacer cosas que van a ser presentadas como si fueran de las personas que lo presentan, pero realmente su autor es otra persona que cobró por eso»
El abogado detalló que, si se logra determinar este hecho, las universidades estatales costarricenses podrían aplicar sanciones de hasta cinco años de suspensión contra los estudiantes involucrados.
Delitos que se configuran al comprar una tesis
Boris Molina explicó que la primera conducta ilícita es la falsificación del documento, cometida por quien lo confecciona.
El segundo delito corresponde al uso de documento falso, que recae sobre quien presenta el trabajo ante el profesor o la universidad.
«En tercer lugar, una falsedad documental que lo podrían estar cometiendo las dos personas que están utilizando ese material falso para hacerlo pasar como verdadero», precisó el abogado.
El cuarto ilícito identificado por Boris Molina es la venta y cesión de forma ilícita de un documento, conducta en la que también podrían incurrir ambas partes.
Derechos de autor y estafa como agravantes
El jurista añadió que la violación de los derechos de autor constituye un quinto delito, pues el trabajo intelectual pertenece a otra persona.
Finalmente, Boris Molina mencionó la estafa como sexta figura penal, ya que existe un beneficio patrimonial obtenido mediante engaño al profesor o a la universidad.
«Ese beneficio, a través del engaño o la verdad al profesor o la universidad, provoca que también se pueda configurar la estafa»
El abogado cerró con una advertencia directa a quienes consideran esta práctica: «Mucho ojo con esas tentaciones cada vez que vemos esas cosas de las redes sociales y queremos jugar de vivos haciéndonos pasar por otra persona».










