Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes el occidente de Colombia y dejó al menos 111 personas fallecidas, 87 heridas y 61 edificaciones colapsadas, según el balance preliminar de las autoridades.
El movimiento telúrico ocurrió a las 7:34 a. m. y tuvo su origen en el departamento del Chocó, a una profundidad de 107 kilómetros, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos.
El sismo fue percibido en distintas zonas de Colombia y también se sintió en Ecuador.
Daños en Cali, Pereira y Manizales
Risaralda y Valle del Cauca figuran entre las regiones con mayores consecuencias, mientras continúan las inspecciones para determinar el alcance total de la emergencia.
En Cali, las autoridades reportaron estructuras derrumbadas y posibles personas atrapadas. Pereira registró daños en varios inmuebles y en las instalaciones del Aeropuerto Internacional Matecaña.
En Manizales, parte de la Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario sufrió afectaciones.
Labores de rescate y suspensión de aeropuertos
El Ejército trasladó unidades especializadas en rescate de personas atrapadas en estructuras, acompañadas de equipos tecnológicos, herramientas de extracción y perros entrenados.
La emergencia obligó a suspender operaciones en varios aeropuertos. La Aeronáutica Civil reportó afectaciones en más de diez terminales y confirmó el cierre temporal de siete de ellas.
Solidaridad internacional y réplicas
Ecuador ofreció enviar 47 rescatistas junto con perros especializados y equipo de emergencia. Estados Unidos manifestó su disposición para colaborar con las autoridades colombianas.
Las autoridades descartaron, por el momento, una amenaza de tsunami en el Pacífico. El Servicio Geológico Colombiano registró posteriormente una réplica de magnitud 4,6 en el departamento del Chocó.
La zona donde se produjo el terremoto presenta una elevada actividad sísmica debido a la interacción de placas tectónicas. El occidente colombiano ya ha experimentado movimientos de gran intensidad, incluido el terremoto de 1999 que afectó al Eje Cafetero y dejó más de mil víctimas mortales.
Las autoridades mantienen la emergencia activa y advierten que las cifras podrían modificarse conforme avance la revisión de las zonas afectadas.





