El Parlamento húngaro ha aprobado este martes, por 139 votos a favor y 51 en contra, una reforma que elimina restricciones centrales de la legislación contra las personas LGTBI impulsada por Viktor Orbán.
La decisión, que responde también a una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, empieza a desmontar una de las banderas ideológicas del anterior Gobierno.
Tras la votación, el primer ministro, Péter Magyar, acusó en Facebook a los diputados de Fidesz, el partido de Orbán, y de Mi Hazánk, formación de extrema derecha, que habían votado en contra.
«Han rechazado ayudar a los bebés abandonados en hospitales y proteger a los niños frente a todas las formas de violencia. ¡Vergüenza!»
Qué elimina la reforma
La reforma elimina prohibiciones introducidas en 2021 sobre la representación o promoción de la homosexualidad y la diversidad de género en contenidos accesibles a menores. Las restricciones alcanzaban a materiales educativos, publicidad y medios de comunicación.
La nueva regulación centra la protección en contenidos perjudiciales para el desarrollo infantil, como la pornografía, la explotación y la violencia sexual. El cambio supone retirar de varias leyes la orientación sexual y la identidad de género como criterios para censurar contenidos, aunque no elimina todas las disposiciones que restringen los derechos de estas minorías.
Presión de Bruselas
El Tribunal de Justicia de la UE declaró el 21 de abril que la normativa húngara vulneraba el Derecho comunitario. La ministra de Justicia, Márta Görög, reconoció en mayo que Hungría debía revisarla a raíz de la sentencia.
La Comisión Europea incluyó expresamente la llamada ley de protección del menor entre los obstáculos al cumplimiento de la Carta de Derechos Fundamentales, una condición para reembolsar determinados gastos con fondos comunitarios.
Bruselas aplaudió el paso dado por Magyar. «Los derechos de las personas LGBT+ son derechos fundamentales en la UE», enfatizaron los comisarios Hadja Lahbib y Michael McGrath.
En mayo, Ursula von der Leyen anunció que las primeras reformas del nuevo Ejecutivo permitirían desbloquear 16.400 millones de euros, parte de ellos conforme se completaran los cambios comprometidos.
Críticas de organizaciones LGTBI
La organización Háttér advirtió en su análisis del proyecto, publicado el 15 de septiembre, de que dejaba intactas disposiciones discriminatorias de la Constitución y de la ley de protección de las familias. Reclamó también eliminar el fundamento jurídico utilizado para prohibir las marchas del Orgullo.
Amnistía Internacional ha señalado que el nuevo Gobierno «merece reconocimiento» por revertir parte de las medidas implementadas por el anterior Ejecutivo. Sin embargo, subraya que tras esta votación en la Cámara se mantienen «intactas» otras disposiciones discriminatorias de la legislación húngara, por ejemplo, la Ley de Protección de la Familia.
Magyar dispone de una mayoría parlamentaria de dos tercios para continuar los cambios.










