La Guardia Revolucionaria de Irán reportó que siete petroleros quedaron envueltos en llamas en el Estrecho de Ormuz tras impactar minas navales entre el 3 y el 4 de noviembre.
La fuerza militar iraní atribuyó los incidentes al tránsito de las embarcaciones por rutas no autorizadas al sur del estrecho, con los sistemas de navegación e identificación apagados.
«Tres petroleros chocaron contra minas navales y se incendiaron mientras navegaban por rutas no autorizadas»
Según el reporte oficial, las explosiones provocaron incendios masivos que obligaron a abandonar las naves cerca de la costa sur del estrecho.
Un día después, el 4 de noviembre, la misma fuerza militar informó que otros cuatro petroleros fueron destruidos en condiciones similares.
«Cuatro petroleros no conformes que intentaban pasar por el pasaje prohibido al sur del Estrecho de Ormuz fueron destruidos tras chocar con minas navales y siguen ardiendo»
El organismo también afirmó haber interceptado a otros dos barcos que calificó de infractores y derribado un dron estadounidense MQ-9, el número 56 según sus registros.
Ninguna de estas afirmaciones fue confirmada por fuentes independientes, agencias marítimas neutrales ni gobiernos extranjeros.
Los comunicados no detallaron los nombres de los barcos, sus banderas, el número de tripulantes ni la existencia de víctimas o daños ambientales.
La Guardia Revolucionaria sostuvo que los barcos ignoraron advertencias previas y que algunos cooperaban con fuerzas de Estados Unidos.








