El Ejército de Estados Unidos emplea controles de videojuegos tipo Xbox para operar sistemas de armas láser desplegados en el Estrecho de Ormuz, donde interceptan drones y misiles de crucero.
Los reportes, difundidos en septiembre de 2026, describen el uso de armas de energía dirigida que convierten electricidad en un haz concentrado capaz de fundir o hacer explotar objetivos tras varios segundos de exposición.
El costo por disparo resulta significativamente menor al de los misiles cinéticos tradicionales, ya que no requieren munición física.
Jared Keller, autor del boletín especializado Laser Wars, explicó la lógica detrás de esta decisión tecnológica.
«La industria de los videojuegos descubrió cuál era el mejor controlador y ahora el Ejército estadounidense dice: ¿por qué reinventar la rueda con un sistema de control especializado cuando puedes usar un control de Xbox o algo muy similar para hacer el trabajo?»
Keller añadió una comparación directa con el universo de los videojuegos.
«Si has disparado un láser Spartan en Halo, probablemente puedas disparar una de las armas reales en la vida real»
Contrato millonario para sistemas láser listos para combate
El Ejército estadounidense otorgó contratos por aproximadamente 500 millones de dólares para sistemas láser de alta energía listos para combate.
Entre los sistemas mencionados figura el HELIOS, un láser naval de 60 kilovatios con óptica integrada de deslumbramiento y vigilancia, instalado en destructores.
El desarrollo de armas de energía dirigida en Estados Unidos acumula casi cinco décadas de investigación.
Estos sistemas se presentan como complementarios a las armas cinéticas por su bajo costo de intercepción y su capacidad contra amenazas proliferadas como los drones.
Demostración en Nuevo México con Pete Hegseth
En junio de 2026, el secretario de Guerra Pete Hegseth asistió a una demostración de armas láser y de microondas en el campo de misiles de White Sands, en Nuevo México.
Reportes indican que Pete Hegseth pudo operar un controlador para derribar un dron tras un breve entrenamiento.
Mark Neice, presidente de Directed Energy Consultants, describió la precisión de estos sistemas.
«Podemos rastrear y apuntar drones de manera muy específica y colocar el punto exactamente donde queremos, para desactivar sus sensores o destruir el dron mismo»
Neice también definió el principio de funcionamiento del arma.
«Es luz armada que pasa varios segundos de lo que llamamos tiempo de permanencia sobre el objetivo para derribarlo», precisó Mark Neice.
Los láseres apuntan con precisión a los sensores de los drones, calentándolos hasta fundirlos o hacerlos explotar.
Entre las limitaciones reportadas figuran la dependencia de condiciones climáticas despejadas y una menor efectividad contra enjambres de drones.
Sistemas similares ya se han probado en la frontera sur de Estados Unidos contra drones utilizados por carteles.










