La cifra de muertos por los dos terremotos que sacudieron el centro de Venezuela el miércoles ascendió a 589, según el balance oficial más reciente. La cantidad de víctimas fatales se duplicó en cuestión de horas respecto a los primeros reportes.
Los sismos, de magnitud 7.2 y 7.5, dejaron además unos 2.000 heridos. Decenas de personas permanecen desaparecidas bajo los escombros de edificios colapsados en varias ciudades de la región central del país.
Brigadas de rescate continuaban este viernes una búsqueda contrarreloj para localizar sobrevivientes. Voluntarios se sumaron a las labores ante la falta de personal especializado en las zonas más afectadas.
Expertos advirtieron que el sistema sanitario venezolano está colapsado y carece de insumos básicos para atender a los heridos. La demanda de atención médica supera la capacidad de los hospitales en las regiones golpeadas por los sismos.
Llega ayuda internacional a Venezuela
Equipos de rescate de Estados Unidos, Chile y otros países comenzaron a llegar al país para apoyar las labores de búsqueda y asistencia. La cooperación internacional se activó tras la declaración de emergencia por parte del Gobierno venezolano.
Estados Unidos autorizó este jueves transacciones relacionadas con labores de socorro, pese a las sanciones vigentes contra el país. La medida permite el envío de fondos y recursos para la atención de la emergencia.
Venezolanos en el extranjero organizaron acopios de medicinas, alimentos y otros bienes para enviar a la zona del desastre. Decenas de personas aún no logran comunicarse con sus familiares en las áreas más afectadas por los terremotos.
Las autoridades no han precisado cuánto tiempo tomarán las labores de rescate ni la remoción de escombros. La prioridad sigue siendo localizar a las personas desaparecidas y atender a los heridos en los hospitales de la región central.




