Miles de civiles ucranianos atrapados en la ciudad ocupada de Oleshky, en la región de Jersón, sobreviven con raciones mínimas y hierbas recolectadas de jardines, en medio de un bloqueo impuesto por las fuerzas rusas, según reportes internacionales y denuncias de autoridades ucranianas.
La situación fue expuesta ante la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2026, en medio de reportes internacionales que documentan una crisis humanitaria en esa localidad bajo control ruso desde febrero de 2022.
El ministro de Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, responsabilizó a Rusia de una «catástrofe humanitaria» y exigió la apertura de un corredor humanitario para permitir la entrada de alimentos y la evacuación de residentes.
La ciudad, ubicada en la orilla oriental del río Dnipro, tenía una población cercana a los 24.000 habitantes antes de la invasión. Autoridades ucranianas estiman que hoy permanecen entre 2.000 y 6.000 personas, en su mayoría ancianos y personas con movilidad reducida.

Crisis alimentaria en Oleshky bajo ocupación rusa
Los suministros regulares de alimentos cesaron en gran medida desde finales de mayo de 2026. La última tienda de la ciudad cerró en enero de ese mismo año.
Residentes consultados por medios internacionales describieron que comen una sola vez al día, con sopas sin papas preparadas a base de calabacín o hierbas silvestres como la verdolaga.
La Misión de Observación de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania calificó la situación como «desesperada» y confirmó que el acceso a necesidades básicas es «extremadamente limitado».
Human Rights Watch documentó en julio de 2026 que los civiles atrapados enfrentan escasez severa de alimentos y atención médica, además de riesgos por minas terrestres y hostilidades al intentar desplazarse.
Rusia reconoce situación crítica y culpa a Kyiv
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, admitió en septiembre de 2026 que existe una «situación crítica» con problemas de suministro de alimentos y medicinas en Oleshky.
Sin embargo, Peskov atribuyó la responsabilidad al «régimen de Kyiv» y aseguró que las tropas rusas trabajan para resolver los problemas.
Las rutas de acceso por carretera permanecen minadas y sujetas a ataques con drones, lo que impide tanto las entregas de ayuda como las evacuaciones seguras.
Ucrania realizó una operación de entrega con drones alrededor del 27 y 28 de septiembre de 2026, enviando aproximadamente 4 toneladas de alimentos y suministros médicos a 100 puntos dentro de la ciudad.
Entre los residentes restantes se contabilizan alrededor de 50 niños en el casco urbano, según autoridades ucranianas, aunque otras estimaciones elevan la cifra a 200 menores si se incluyen los alrededores.
La ciudad también sufrió inundaciones tras el colapso de la presa de Nova Kakhovka en junio de 2023, lo que agravó las condiciones de vida de quienes permanecieron en la zona.
«La gente está comiendo hierba del jardín para no morir»










