Una mujer de 68 años se convirtió en la primera víctima mortal oficial del terremoto de magnitud 7,7 que sacudió Panamá el pasado 9 de octubre.
Elena Barría, residente de Macaracas, sufrió una perforación abdominal cuando su vivienda se derrumbó durante el sismo.
La mujer fue sometida a una cirugía en un hospital regional, intervención que superó con éxito. Sin embargo, falleció posteriormente a causa de un infarto.
Familiares de Barría denunciaron negligencia y demoras significativas en la atención inicial que recibió tras el colapso de su casa.
Según relataron, la mujer y sus allegados esperaron horas en la calle antes de que se concretara el traslado hacia un centro médico.
El fallecimiento de Barría se suma a un balance que incluye cerca de una treintena de heridos en todo el territorio panameño.
Las autoridades contabilizan además más de 2.800 personas refugiadas en albergues temporales y 11.500 afectados directos por el movimiento telúrico.










