Las 31 toneladas de oro venezolano depositadas en el Banco de Inglaterra desde 2008 están en el centro de una negociación para trasladarlas a Estados Unidos, según reportes de fuentes cercanas a las conversaciones.
El movimiento, aún sin concretarse, forma parte de un acuerdo entre el gobierno interino de Delcy Rodríguez y sectores de la oposición, con mediación estadounidense.
El valor actual de esas reservas se estima en aproximadamente 4.000 millones de dólares, según cotizaciones recientes del metal.
El oro permanece bloqueado desde 2019, cuando el Reino Unido dejó de reconocer al gobierno de Nicolás Maduro y alineó su posición con Estados Unidos y otros países que respaldaron a Juan Guaidó como presidente interino.
Desde entonces, el caso ha pasado por tribunales británicos sin que se haya autorizado el acceso a los lingotes.
Destino del oro venezolano bajo negociación
Los reportes de septiembre de 2026 indican que el oro se trasladaría al Banco de la Reserva Federal de Nueva York o quedaría bajo administración del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
La titularidad legal seguiría siendo venezolana, pero con restricciones claras: no habría venta inmediata y el metal serviría como aval para préstamos destinados a la reconstrucción tras los terremotos de junio de 2026.
El Banco de Inglaterra ha señalado que requiere una nueva orden judicial británica para autorizar cualquier movimiento de los lingotes.
Ese requisito mantiene la operación en fase de negociación, sin que se haya confirmado una transferencia física ejecutada.
Acercamiento diplomático entre Reino Unido y Venezuela
El Reino Unido elevó sus relaciones diplomáticas con Venezuela a mediados de septiembre de 2026, un giro que allana el camino para que el Banco Central de Venezuela interactúe directamente con el Banco de Inglaterra.
En agosto de 2026, el gobierno interino y la oposición emitieron comunicados conjuntos para reclamar el oro de forma coordinada, en el marco de los diálogos mediados por Estados Unidos.
Las reservas totales de Venezuela se estiman en torno a 61 toneladas, incluyendo las mantenidas en Caracas, según datos del Banco Central de Venezuela citados en reportes.
El acuerdo definitivo aún depende de detalles técnicos y de la autorización judicial británica, sin que el Tesoro estadounidense ni el Banco de Inglaterra hayan emitido comunicados oficiales sobre una transferencia completada.










