La FIFA decidió pagar el salario completo que el árbitro somalí Omar Artan habría percibido durante la Copa del Mundo 2026, luego de que una decisión migratoria de los Estados Unidos le impidiera participar en el torneo.
Artan fue retenido e interrogado a su llegada al aeropuerto de Miami, donde las autoridades estadounidenses declararon su visa como «inadmisible». El árbitro fue obligado a regresar a Somalia sin poder pisar los estadios del Mundial.
FIFA respalda a Omar Artan tras veto migratorio
El organismo rector del fútbol mundial determinó que la ausencia de Omar Artan no tuvo ninguna relación con cuestiones deportivas ni con su desempeño como árbitro. Con base en esa conclusión, la FIFA resolvió compensarlo económicamente por la totalidad de los ingresos que habría generado durante la competencia.
Artan es considerado por amplios sectores del arbitraje continental como el mejor árbitro de África. Su exclusión del Mundial no derivó de una sanción deportiva ni de un proceso disciplinario, sino exclusivamente de una decisión unilateral de las autoridades migratorias estadounidenses.
UEFA responde con una designación de alto perfil
A pesar del episodio, Omar Artan no quedó sin reconocimiento internacional. La UEFA ya le otorgó una nueva designación de prestigio: el árbitro somalí dirigirá la Supercopa de Europa entre el Paris Saint-Germain y el Aston Villa, programada en Austria durante el mes de agosto.
La designación de la UEFA coloca a Omar Artan al frente de una de las finales europeas más importantes del calendario, apenas semanas después de haber sido expulsado de un Mundial por motivos ajenos al deporte.
Un caso que expone tensiones entre deporte y política migratoria
El caso de Omar Artan puso en evidencia la vulnerabilidad de los participantes del Mundial ante las políticas migratorias del país sede. Estados Unidos, sede principal de la Copa del Mundo 2026, aplicó sus criterios de admisibilidad sin considerar la acreditación deportiva del árbitro.
La decisión de la FIFA de cubrir íntegramente su salario representa un pronunciamiento implícito de la institución sobre la naturaleza injusta de la exclusión. Para Omar Artan, el trayecto fue directo: de ser declarado inadmisible en Miami a recibir la llave de una final europea.




